Izquierda Unida de Ávila reclama un estudio sobre malnutrición infantil en los colegios abulenses

La formación de izquierdas entiende que, más allá de los mecanismos que puedan existir, ante una situación excepcional como la actual la Dirección Provincial de Educación tiene la obligación de actuar

Comienza el curso e Izquierda Unida de Ávila vuelve a retomar la propuesta que ya efectuara al inicio del verano para que la Dirección Provincial de Educación elaborase un estudio pormenorizado en los Centros de Educación Infantil y Primaria con el fin de poder detectar los posibles casos de malnutrición entre los menores y, en el caso de ser necesario, se habilitasen las medidas oportunas para atender las posibles situaciones de emergencia. Una propuesta que fue rechaza en su momento por la Dirección Provincial de Educación que, asegurando compartir la preocupación de Izquierda Unida, no lo consideraba necesario.


Es ahora, con el comienzo del curso escolar, cuando Izquierda Unida retoma nuevamente esta propuesta. Una propuesta que no pretende cuestionar los mecanismos que puedan existir en el sistema educativo para detectar problemas entre el alumnado sino que, ante una situación de excepcionalidad como la actual, en la que cada vez más familias cuentan con menos recursos económicos por los ajustes del Partido Popular, se realice el esfuerzo para la confección de un estudio pormenorizado.


Para la formación de izquierdas no se trata de una cuestión de alarmismo innecesario, como se juzga desde la Dirección Provincial de Educación, sino de asumir las responsabilidades del cargo, que implican la labor de velar por el buen estado del sistema educativo en la provincia y de todos los miembros de la comunidad educativa, implicándose en las necesidades de la ciudadanía.


Izquierda Unida  quiere dejar claro que mientras reciba informaciones ciudadanas de posibles casos de malnutrición insistirán en su petición hasta que la Dirección Provincial de Educación tome partido en un asunto grave y ante el que el tiempo, desgraciadamente,  puede dar la razón a quienes son acusados en estos momentos de alarmistas por advertir de la dramática situación de crisis por la que atraviesan algunas familias abulenses.