Izquierda Unida de Ávila muestra su apoyo a las reivindicaciones de los trabajadores contra incendios

Izquierda Unida de Ávila ha mostrado su apoyo al colectivo de trabajadores contra incendios en sus reivindicaciones para la mejora de las condiciones de trabajo así como en la puesta en marcha de movilizaciones y protestas como el encierro convocado por la Asociación de Trabajadores de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (Atbrif) en sus respectivas bases, entre ellas la del Puerto del Pico. 

Desde la formación abulense se manifiesta la total sintonía con las reivindicaciones plasmadas por unos trabajadores “que arriesgan su vida bajo unas condiciones laborales pésimas”, señala José Alberto Novoa, coordinador provincial de Izquierda Unida.

 

Reivindicaciones como el reconocimiento de la categoría de bombero forestal, reconocimiento de la segunda actividad y condiciones salariales dignas acordes al puesto de riesgo que se desempeña. Todo ello extensible no sólo a los trabajadores pertenecientes a la empresa pública Tragsa sino a todo el colectivo de trabajadores de incendios forestales, contratados o no por la Junta, ministerio o empresas privadas. “Exigencias mínimas y de justicia que se pueden pedir para un sector laboral para el que Izquierda Unida lleva demandando desde años la mejora de las condiciones de trabajo frente al silencio cómplice del Partido Popular”.

 

Izquierda Unida de Ávila considera que el trato que este colectivo ha recibido hasta la fecha tanto desde las administraciones como desde la propia empresa pública Tragsaha sido de total dejadez y olvido, en consonancia con la línea política que, en el caso de la Junta de Castilla y León, se mantiene en la gestión de la lucha contra incendios”.

 

Para el coordinador de IU de Ávila la movilización emprendida por los trabajadores del sector forestal, “a los que hay que reconocer y agradecer la determinación de elevar su protesta fuera del horario laboral al objeto de no perjudicar el servicio en una materia tan delicada como es la lucha contra el fuego”, debe derivar “en una irrevocable profesionalización del sector de los bomberos forestales, la mejora de las condiciones laborales y la puesta en marcha de una política de prevención mucho más amplia y desde una perspectiva anual y no únicamente estival”.

 

Igual que mantienen reivindicaciones en el plano laboral piden responsabilidades políticas en el plano de la gestión. “Resulta bochornoso e indignante comprobar que una empresa pública como es Tragsa imponga una condiciones de absoluta precariedad laboral a sus trabajadores, presente unas cuentas con pérdidas de 40 millones de euros pero se permita la desfachatez de repartir bonus de 4 millones de euros” señala José Alberto Novoa, "en una actitud consentida desde determinados sectores de la política pero ante la que los trabajadores han decidido poner fin”.