Izquierda Unida considera que convertir las becas universitarias en prestamos supondrá “una hipoteca de por vida para los jóvenes”

Jóvenes de Izquierda Unida de Ávila considera un “ataque a la educación y la juventud” el anuncio de la actual Secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, por el que pretende convertir las becas universitarias “en préstamos hipotecarios” en un intento por pasar “de un sistema de becas hacia otro de préstamos”.

Pretensiones que llevan al Área de Juventud de Izquierda Unida de Ávila a sumarse a las peticiones de dimisión de Montserrat Gomendio en lo que se califica desde los sectores educativos y juveniles como una transformación de la educación pública en negocio para la banca.

 

Desde Jóvenes de Izquierda Unida de Ávila consideramos que dicho método puede llevar a una burbuja hipotecaria a muchos jóvenes atrapados en una espiral en la que, sin trabajo, arrastren una deuda a sus espaldas por sus estudios” señala Jorge Santiago Nieto, coordinador de Jóvenes de Izquierda Unida de Ávila. “No teniendo suficiente con haber hipotecado a muchos jóvenes durante el boom inmobiliario, donde les empujaron a adquirir viviendas que ahora no pueden pagar y viviendo en la incertidumbre del desahucio, ahora quieren hipotecar a los jóvenes nuevamente con sus estudios”. En España, con el actual índice de paro juvenil, “sería una auténtica hipoteca de por vida, que empujaría a la pobreza y la miseria a los titulados universitarios más aún de lo que están actualmente”, asegura Jorge santiago Nieto.

 

Consideramos -señala -  que esta propuesta es una forma de avanzar hacia la privatización y volver a defender los intereses de la banca con un negocio donde los damnificados volverán a ser los ciudadanos, y en este caso los más jóvenes”.


Para Jorge Santiago Nieto no se entiende, “más allá de las pretensiones privatizadoras del PP hacia la educación”, el intento de imposición de un sistema que ya funciona, “y con malos resultados”, en otros países, como EE.UU. y que revela que “el 71% de los titulados que obtienen un título de posgrado cargan con una deuda media de 29.400 dólares al acabar los estudios”.

 

Desde Izquierda Unida se insiste en que el camino “no pasa por la sustitución del sistema de becas por uno de prestamos” sino por un aumento de las becas, la eliminación de los exigentes requisitos impuestos por el Partido Popular para obtenerlas o la generalización de las becas salarios. Una propuesta desde la que defender la educación “como un derecho fundamental, público y gratuito en todos sus niveles y el deber de un gobierno es hacer llegar esa educación al máximo de estudiantes posibles”, desterrando la idea de cargar el coste de la misma “a los estudiantes con el aumento progresivo de las tasas”.