Izquierda Unida Ávila pide un pacto de Estado contra la violencia machista

Mónica Martínez, responsable del Área de la Mujer de IU Ávila, señala la necesidad de una actuación “global” destinada a la prevención, sensibilización, educación e intervención como una prioridad en la lucha contra la violencia de género.

Izquierda Unida y el grupo parlamentario de IU-UP sitúan como prioridad, dentro de su agenda política en el recién iniciado curso parlamentario, la necesidad de abordar la violencia machista desde un pacto de Estado “que permita poner fin a una lacra que, apenas comenzado el 2016, ya suma cinco nuevas víctimas a sumar a una larga lista de un terrorismo machista que parece no tener fin” señala Mónica Martínez, responsables del Área de Mujer e Igualdad de IU Ávila.


Mónica Martínez considera que “debemos abordar este pacto de Estado como una verdadera necesidad. Un pacto que llevamos años reclamando. La ley actual carece de medidas directamente vinculantes de prevención y sensibilización, tanto desde la esfera pública como en la privada, por lo que creemos son necesarias acciones directas y estructurales y con presupuestos suficientes e inmediatos que permitan poder abordar nuevos programas de actuación más eficaces destinados a la prevención, sensibilización, educación e intervención, de forma realmente integral” porque “hay que erradicar la violencia de género”.


El Área de Mujer de Izquierda Unida parte del análisis de que la violencia de género es una violación de los Derechos Humanos y engloba “por tanto, a toda la sociedad”. Porque señala a este respecto Mónica Martínez que “la violencia de género forma parte de la estructura social, por lo que para erradicarla de manera seria y eficaz es necesario, como llevamos planteando décadas, un Pacto de Estado. Es imprescindible que en ese marco se modifique la actual ley, para que entre otras cuestiones se amplíe la estrecha definición de violencia de género que en la actual ley se incluye” y que actualmente únicamente se circunscribe a la violencia ejercida por la actual pareja o expareja. “Se tiene que ampliar el ámbito de definición y desarrollo de la llamada ‘Ley Integral’, incorporando otras muchas forma de violencia contra las mujeres como son la violencia económica, violencia laboral, violencia sexual, violencia publicitaria o la prostitución, puesto que sólo en la medida en que consideremos la violencia de género como una violencia estructural estaremos en el camino correcto para trabajar y luchar por su erradicación en esta sociedad y ello sólo es posible eliminando también el pilar fundamental que la sustenta, y es la desigualdad entre hombres y mujeres.