Izquierda Unida asegura que "el Plan de garantía juvenil sirve para enmascarar el desempleo, no para solucionarlo"

"Ningún plan de empleo juvenil tendrá sentido si no es en el marco del cambio del modelo productivo", añade.

Desde 2009, el 90% de los más de 5 millones de parados que se han creado en España son menores de 35 años y tenemos la cifra más baja desde 2006 de los menores de 25 años que se incorporan directamente a la ocupación. Para intentar acabar con esta problemática desde gobierno han presentado el Plan de Garantía Juvenil.

 

Desde Izquierda Unida consideran que se trata "de una medida de maquillaje, que en todo caso servirá para enmascarar la terrible situación de la juventud de este país, pero no para acabar con el desempleo, empujando a la vez a los jóvenes hacia un empleo más precario".

 

"La Garantía Juvenil es una medida paliativa e insuficiente por falta de fondos y el uso de los mismos. Puede resultar útil para un colectivo determinado de la juventud, pero ineficaz para atajar las causas del desempleo juvenil, las medidas son destinadas a bonificaciones fiscales para los empresarios que no contraen casi ninguna obligación. Pasados los 6 meses se puede despedir por "causas económicas objetivas" sin devolver el dinero, además de permitir encadenamiento de contratos (contratar 6 meses a una o un joven y despedirlo y volver a contratar a otro)", añaden en una nota de prensa desde Izquierda Unida.

 

"Este fondo va a pagar con fondos públicos el abaratamiento de plantillas. Las empresas podrán despedir trabajadores y trabajadoras, y tras 31 días, podrán volver a contratar a jóvenes con bonificaciones fiscales. Es decir, que las grandes empresas podrán reducir su plantilla y al mes, recibir hasta 1.800 euros en bonificaciones fiscales, por la contratación de jóvenes desempleados", dicen.

 

Por ello desde Izquierda Unida consideran que "ningún plan parcial de empleo juvenil (como la garantía juvenil) va a tener sentido fuera del marco de un profundo programa de cambio de modelo productivo y del modelo fiscal".

 

"El problema del desempleo juvenil, no es un problema de los jóvenes, es el problema de un país sin futuro que no apuesta por la creación de empleo como motor de crecimiento económico".

 

"Es en este marco, donde se podrán desarrollar políticas para incentivar el empleo juvenil como potenciar la incorporación de la juventud al empleo y el reparto de trabajo mediante medidas como: El adelanto de la edad de jubilación, la reducción de la jornada laboral, el fomento de los contratos de relevo, la recuperación de empleo público o la implantación de programas de sostenibilidad energética en los Ayuntamientos a través de las ayudas Feder con el objetivo de avanzar en la creación de ciudades sostenibles, reduciendo las emisiones de CO2, son medidas reales que permitirían generar empleo avanzando hacia el cambio de modelo productivo", finalizan.