Iván Hernández segundo en el Concurso de Jóvenes Cocineros de Segovia

Iván Hernández, cocinero del Hotel Escuela El Rondón, gana el Segundo Premio del Concurso de Jóvenes cocineros de Segovia, celebrado el pasado miércoles 20 de febrero, además obtuvo el premio al mejor postre. El certamen está organizado por la Agrupación de Industriales de Hostelería de Segovia

En la primera fase del concurso se presentaron 400 aspirantes, que enviaron información sobre sus curriculum y recetas elaboradas por los participantes. A la fase final, celebrada el pasado miércoles 20 de febrero llegaron sólo 15 cocineros menores de 25 años, Iván Hernández tiene 22 años.

 

Las recetas elaboradas por Iván, que le supusieron el segundo premio, fueron “Coulat de pato con su alimentación”, “Bacalao Siglo XXI”, y de postre un “cuarto de baño de mandarina”. Con este último postre además consiguió destacar por encima del resto de concursantes, por su originalidad (colocó varios elementos que pueden encontrarse en un aseo realizados tomando como base esta fruta). El segundo premio tiene una dotación económica de 300 euros y varios libros de cocina, y el premio al mejor postre es 200 euros.

 

Iván tiene previsto participar dentro de un mes en Denia en otro concurso de cocineros, para ello ha tenido que enviar su currículum y varias recetas, tiene que ser seleccionado entre todos los aspirantes. Hay que destacar que el galardón obtenido esta semana no es el primero que recibe Iván en los tres años que lleva trabajando profesionalmente, ya ha ganado varios premios a nivel nacional, algunos de ellos organizados por diferentes marcas de alimentación conocidas a nivel internacional.

 

Según Hernández “participar en concursos es una manera de aprender y esforzarte, además te permite seguir creciendo profesionalmente”. Reconoce que ser cocinero es difícil profesionalmente si no te gusta, porque “si no es muy bonito y gratificante”.

 

Reconoce que hay que seguir formándose y aprender cosas nuevas constantemente, lo hace en casa por su cuenta. A la hora de elegir el tipo de comida que le gusta “me quedó con la cocina moderna pero sin olvidarme de la tradicional”.

 

En principio en su casa le dijeron que se lo pensará porque a lo mejor no le iba a gustar “pero están contentos porque ven que me esfuerzo y que gano concursos”. Aunque en casa no cocina “suelen cocinar otros porque no me gusta recoger la cocina”.

 

Su plato favorito es “el cocido de mi madre, porque que una madre le puede dar no lo cambio por nada”. Y entre los platos típicos españoles se queda “con uno de Ávila, las patatas revolconas”.

 

A sus alumnos les dice que “se esfuercen que no dejen la cocina de lado. Ya que con el trabajo y el esfuerzo se llega a donde uno quiere”.