IU recuerda que fue el único partido que no apoyó la transformación de Caja de Ávila y asegura que "hay culpables"

"Ante la desaparición de Caja de Ávila, la presente y futura pérdida de empleos y la reconversión en fundación de su obra social"
Izquierda Unida de Ávila ha recordado en tota de prensa, "ante la desaparición de Caja de Ávila, la presente y futura pérdida de empleos y la reconversión en fundación de su obra social", que fue la única fuerza política que no apoyó la conversión de las cajas en bancos y se posicionó contraria a la integración de Caja de Ávila "en proyectos y aventuras experimentales que han terminado en un auténtico desastre como ha resultado el caso de Bankia". A mayores, José Alberto Novoa, coordinador provincial de Izquierda Unida de Ávila, recuerda que, contrariamente a lo que algunos dirigentes políticos defienden, “la desaparición de Caja de Ávila sí tiene culpables y responsables”.  Recuerda Novoa que el desastre de las cajas de ahorro, y en particular el de Caja de Ávila, “responde exclusivamente a la postura mantenida por PP y PSOE como abanderados de la bancarización de las cajas, aplaudiendo con entusiasmo las fusiones de cajas con entidades de fuera de Castilla y León y eliminando un carácter social que tanto ha significado para una provincia como la abulense”. “Izquierda Unida lo dijo en su momento -señala José Alberto Novoa- y sigue insistiendo en ello, las cajas de ahorro, y por tanto Caja de Ávila, eran el instrumento necesario para construir en España una banca pública, como la que ya hubo en el pasado, que permitiera resolver en gran medida la carencia de créditos a la pequeña y mediana empresa para impulsar la economía y crear empleo, algo que hoy por hoy no es posible, puesto que los bancos mantienen cerrado el grifo del crédito, a pesar del rescate del que se han beneficiado con dinero público”. Izquierda Unida considera que, "pese a lo que pueda parecer, todavía es posible un cambio en la política económica que permita la creación de una banca pública a partir de las entidades intervenidas por el Estado, como es el caso de Bankia, que permitirían la fluidez del crédito y la correspondiente competencia con la banca privada que sigue manteniendo beneficios a pesar de la crisis, mientras crece el paro, se desahucia a familias y se cierran empresas”. No quiere dejar pasar esta ocasión Izquierda Unida para lamentar, una vez más, la destrucción de puestos de trabajo que va a suponer la conversión de la Obra Social de Caja de Ávila en fundación, así como la pérdida de oficinas de Bankia, "lo que traerá consigo nuevos despidos a sumar a los que ya se produjeron en el momento de la fusión de Caja de Ávila y que terminó convirtiéndose en una estafa de la que, hasta el día de hoy, ningún responsable político del PP ha asumido sus responsabilidades”.