IU pide un periodo de reflexión ante las quejas recibidas tras la remodelación de las líneas de autobús

Desde la Asociación de Vecinos Zona Norte El Seminario se están recogiendo firmas ante el malestar generado por la desaparición de la línea 7. “Un mes después de los cambios, son muchos los ciudadanos molestos” señala Montserrat Barcenilla en un nuevo modelo de transporte urbano “enfocado más al negocio de la empresa concesionaria que al servicio público”.

“Los ciudadanos no están satisfechos con la remodelación que el Equipo de Gobierno del Partido Popular, de la mano de la empresa concesionaria, ha llevado cabo de las líneas de autobús urbano” y es por ello que el grupo municipal de Izquierda Unida pide abrir “un periodo de reflexión, análisis y valoración sobre las nuevas medidas impuestas el pasado mes de septiembre”. Un proceso de trabajo ante las quejas que la formación de izquierdas está recogiendo de manos de los propios vecinos “y que también se les ha transmitido al Equipo de Gobierno del Partido Popular”. Precisamente, y ante la falta de sensibilidad por parte del Partido Popular, los vecinos de la Zona Norte – El Seminario se están movilizando a través de una recogida de firmas después de una remodelación que no sólo no ha tenido en cuenta las necesidades de los ciudadanos sino que ha dejado incomunicadas zonas de la ciudad. Porque “no sólo es la Zona Norte la que está teniendo problemas” señala Montserrat Barcenilla, portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Ávila.

 

Pide así el grupo municipal de Izquierda Unida de Ávila que “después de un mes funcionando la nueva distribución de las líneas de transporte urbano se abra un periodo de reflexión por parte de todos, al que poder aportar los problemas detectados, porque son muchas las quejas por una remodelación cuyo problema radica en su propio origen”. Y es que la nueva organización de las líneas “no surge de las necesidades que el Ayuntamiento de Ávila hubiera podido constatar o detectar, sino de las necesidades de la empresa concesionaria del servicio” indica Barcenilla ante un servicio “que no debemos olvidar nunca, está para dar un servicio a los ciudadanos, sea o no deficitario, y no para convertirse en un negocio”.

 

Quejas que la formación de izquierdas está recogiendo en las últimas semanas y donde se pone de manifiesto, especialmente, el malestar ciudadano por la falta de transporte público en el casco histórico de la ciudad, “obligando a numerosas personas mayores y con problemas de movilidad a desplazarse distancias excesivas para poder acceder al mismo”, la Zona Norte, “por la desaparición de la línea 7 entre la Avenida de la Inmaculada y Virgen de la Portería”, en el barrio de La Encarnación, el Polígono de Las Hervencias, “lo cual no favorece precisamente la implantación y la labor de las empresas” o espacios deportivos como Sancti Spíritu o el Manuel Sánchez Granado, “a cuya piscina ahora deberán acudir numeroso usuarios, lo que debería tenerse en cuenta, especialmente cuando la entrada desde la Avenida Inmaculada no es accesible”. Eso sí, deja claro Montserrat Barcenilla, “hasta cinco líneas permiten llegar al Centro Comercial El Bulevar”.

 

Desde el grupo municipal de Izquierda Unida se anima a todos los ciudadanos y asociaciones de vecinos “a trasladar sus quejas, bien de forma directa o bien a través de este grupo municipal, ante la remodelación de las líneas de transporte público”.