IU pide a la Junta que intervenga ante los problemas que están encontrando los viajeros de la línea Ávila-Madrid

A la falta de taquilla y máquina expendedora de billetes en Ávila se añaden los problemas que los viajeros se han encontrado en la mañana del martes con dos asientos rotos.

Izquierda Unida de Ávila reclama a la Junta de Castilla y León, al delegado Territorial de la Junta y al Ministerio de Fomento que se mantengan “vigilantes” ante las condiciones del servicio “que actualmente se está presentando por parte de la nueva empresa adjudicataria de la línea Ávila-Madrid y que tomen cartas en el asunto para solucionar los problemas que los usuarios de la línea vienen denunciando en las últimas fechas”.

 

Una reclamación que se produce no sólo por las demandas que los viajeros han reseñado públicamente en los últimos días sino ante lo ocurrido esta misma mañana –martes- en la que los usuarios han hecho llegar a la formación abulense las condiciones del autobús en el que se han desplazado a Madrid. Un autobús “con dos inutilizados, como nos indican los propios viajeros y como se aprecia en las fotos que han realizado los abulenses usuarios de esta línea” señala José Alberto Novoa, coordinador provincial de Izquierda Unida.


No es el primer problema y queja que los usuarios de esta línea han mostrado incluso  públicamente desde que el pasado mes de mayo, cuando en medio de la reivindicación de la mejora del abono transporte por parte de la plataforma Abono E, llegaba el cambio de concesionaria. Tanto los usuarios del servicio como desde el Consejo de la Juventud se ha venido denunciando en las últimas semanas el “caos y el descontrol” que se ha producido tras el cambio de concesionaria, que sigue sin disponer de taquilla ni maquina en Ávila, “algo fundamental para estos viajeros, que necesitan acudir a sus puestos de trabajo de forma puntual y que no se pueden permitir quedarse sin plaza”.


Desde Izquierda Unida de Ávila se entiende que “la Junta de Castilla y León, el delegado territorial de la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Fomento no pueden mirar hacia otro lado ante todos los problemas que se están ocasionando y deben intervenir en defensa de los ciudadanos”.