IU denuncia que no "existe demanda que justifique el empeño del Ayuntamiento con la Jura de Bandera"

Montserrat Barcenilla, portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Ávila, se pregunta “hasta qué punto es competencia municipal dedicar 4.000 euros a un acto totalmente propagandístico”.

El grupo municipal de Izquierda Unida de Ávila reitera su postura totalmente en contra tanto al gasto –cerca de 4.000 euros- como al esfuerzo “en tiempo y personal municipal” que el Equipo de Gobierno del Partido Popular de Ávila está promoviendo para la jura de bandera civil, un acto “totalmente fuera de las competencias municipales”.

 

Insiste en esta cuestión Montserrat Barcenilla, portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Ávila, que se pregunta “hasta qué punto entra dentro de las competencias municipales no sólo destinar 4.000 euros del dinero de las arcas públicas en una jura de bandera, sino ser el propio consistorio el que la promueva”. Porque precisamente este punto es el que está dejando en evidencia al Partido Popular, que “justificó el acto en base a las numerosas solicitudes de los ciudadanos, cuando realmente se ha puesto en marcha una campaña de invitaciones desde el consistorio para tratar de asegurar una asistencia hasta la fecha mínima” comenta Barcenilla, en lo que ya se anuncia como un intento de “propaganda electoralista que nos va a costar a los abulenses 4.000 euros”.


Una cantidad de dinero “muy importante vistas las necesidades que existen en la ciudad” apunta Montserrat Barcenilla, que tiene claro “la ciudad tiene otras prioridades por encima de las juras de bandera, las tartas de cartón piedra, los viajes al Vaticano o las sillas y vallas para misas” recuerda la portavoz de Izquierda Unida en una legislatura “en la que el Partido Popular se ha enrocado en hacer gastos superfluos lejos de toda lógica y realidad”. Porque “en una época de recortes en servicios sociales, cuando hace escasas fechas el Partido Popular ha sido incapaz de atender la demanda total de presupuesto de una instalación tan necesaria como el Hogar del Transeúnte,  se descuelga con 4.000 euros en un acto castrense impropio de esta época”. Y recuerda Barcenilla que “el patriotismo no se demuestra besando una bandera sino atendiendo las necesidades de los ciudadanos”.