IU Ávila: “el sobrecoste de la privatización del alumbrado público podría ser por contratar al amigo de alguien”

Montserrat Barcenilla y Santiago Jiménez en rueda de prensa

Montserrat Barcenilla y Santiago Jiménez ponen en duda los verdaderos motivos por los que, a las puertas de la entrada de una nueva corporación, se apruebe a la carrera un sobrecoste de 204.000 euros en la privatización del alumbrado público así como un incremento del canon anual a la empresa de 22.513 euros.

Izquierda Unida ha comentado que “A las puertas del cambio de corporación y con el actual Equipo de Gobierno del Partido Popular trabajando en funciones, el Partido Popular ha aprobado -con el voto contrario de todas las fuerzas políticas- un sobrecoste en el proceso de privatización del alumbrado público a petición de la propia empresa”.

 

 

Un sobrecoste reconocido 204.000 euros por el aumento de potencia en la luminarias así como 22.513 euros más al año por el coste superior de la energía y que ha sido reclamado hace apenas dos días por la empresa concesionaria del alumbrado público de la ciudad. Una aprobación polémica a juicio del grupo municipal de Izquierda Unida no sólo porque pone en evidencia “lo mal que se ha hecho todo el proceso –como se ha venido denunciando por IU a lo largo del último año- sino que podría ser el precio de que una empresa amiga tenga que contratar a un amigo”.

 

 

Habla de “posibles puertas giratorias” la formación abulense que insta al Partido Popular a que “reconozca que se han hecho mal las cosas, que nos han engañado a los abulenses, que digan que todas aquellas bondades sobre la privatización del alumbrado público con las que se han venido paseando por otras ciudades con la empresa son mentira” señala Santiago Jiménez, concejal de Izquierda Unida, que tiene claro que “si no los corremos a tomatazos es porque somos castellanos“. Sin un estudio previo “le dieron el alumbrado público a una empresa amiga que a lo mejor va a contratar a alguien, y cuando veamos a quien contratan veamos que el precio es éste“.

 

 

Desgrana Montserrat Barcenilla, portavoz de Izquierda Unida de Ávila en el Ayuntamiento de Ávila, cómo el  servicio de alumbrado público, con el consiguiente cambio de luminarias buscando un ahorro en el gasto de luz, se puso en manos de una empresa privada “sin informe previo ni personal municipal” que controlara el proceso y las necesidades. Ahora, después de los trabajos realizados, “la empresa reclama importantes cantidades de dinero –de aprobarse todas las que pide se podría superar el millón de euros- por el aumento de potencia en algunas luminarias, el mayor gasto energético, por poner puntos de luz nuevos, por la iluminación ornamental (se anunció que formaba parte de las mejoras que debía realizar la empresa), los costes de los cuadros de iluminación”.

 

 

Todo ello a través de un informe que ha llegado hace dos días y que se ha presentado a la carrera en la Junta de Gobierno, donde se ha pedido esperar a que sea la nueva corporación la que debería pronunciarse sobre un documento que pone en evidencia que “algunas de las cuestiones que se anunciaron como incluidas en la privatización del servicio no son verdad y que aquellas mejoras de luz que públicamente se anunciaron que correrían a cargo de la empresa no se han cumplido”.

 

 

En total 204.000 euros de sobrecoste por aumento de potencia y 22.513 euros cada año por coste superior de la energía, quedando otros gastos encima de la mesa de la próxima corporación “que se encontrará con la incógnita por qué otras acciones más tendrá que pagar”. Lo que queda claro es que “ahorro de dinero no va a suponer este proceso, todo  lo contrario”.