Interior recibe en un mes casi 600 alertas ciudadanas de posibles casos de radicalización yihadista

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ante dos policías nacionales

El Ministerio del Interior ha recibido durante el mes de diciembre cerca de 600 alertas de ciudadanos sobre posibles casos de radicalización yihadista. De ellas, las fuerzas de seguridad han detectado que el 49 por ciento contenían datos que se consideran de interés.

Estas comunicaciones han sido recibidas por el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) a través de los canales que se pusieron a disposición de los ciudadanos a principios de este mes con el objetivo de contrarrestar el radicalismo violento y el reclutamiento terrorista de corte yihadista.

Según informó el ministro Jorge Fernández Díaz a sus colegas europeos, el Gobierno español ha iniciado esta campaña de "contranarrativa" al mensaje radical del Estado Islámico (DAESH) con el objetivo de intentar desacreditar la propaganda que la organización terrorista utiliza para captar seguidores.

La campaña pone a disposición de los ciudadanos una serie de canales de comunicación directa con el Centro de Coordinación de Información sobre radicalización que están abiertos las 24 horas del día y los 365 días del año.

"Estos canales permiten al ciudadano poner en conocimiento del CITCO posibles procesos de radicalización en su entorno más próximo de forma anónima y segura", señalaba el ministro del Interior en la reunión del Consejo de Ministros de Justicia y Asuntos de Interior de la Unión Europea (JAI), celebrada el pasado día 4 en Bruselas.

ALERTAS POR INTERNET, MÓVIL O TELÉFONO

Para hacer sus comunicaciones, los ciudadanos pueden recurrir a la página web www.stop-radicalismos.es, hacerlo mediante correo electrónico, a través de la aplicación para móviles Alertcops o el teléfono gratuito 900 822 066. Todos estos canales son totalmente anónimos para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

El 46 por ciento de las alertas se han realizado a través de la página web, mientras que el 7,8 por ciento de las informaciones se han comunicado mediante correo electrónico, el 5,8 por ciento por la aplicación móvil y el 40,5 por ciento por teléfono.

La información que aportan los ciudadanos se deriva después a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad si se trata de hechos que puedan ser constitutivos de delito o cuando se requiera una intervención inmediata. Si no es necesaria esta intervención, las alertas se trasladan al Área de Estrategia y Prospectiva del CITCO que realiza una valoración, comunicando los datos que puedan ser de interés a las fuerzas de seguridad.

Asimismo, se informa sobre las comunicaciones recibidas al Grupo Nacional y a los Grupos Locales de Lucha contra la Radicalización Violenta. Finalmente, en caso de tratarse de supuestos terroristas extranjeros, es el Área de Inteligencia del CITCO la encargada de trabajar la información.

MENSAJES EN ESPAÑOL Y ÁRABE EN TWITTER

Pero además, se ha activado la campaña de comunicación estratégica en redes sociales con el objetivo de contrarrestar el aparato propagandístico de DAESH. Los perfiles en Twitter del Ministerio del Interior, de la Policía Nacional y de la Guardia Civil han sido los primeros en difundir una serie de mensajes en español y árabe apoyados con vídeos y viñetas en los que se destaca la situación real que se vive en los territorios ocupados por la organización terrorista.

En una segunda fase, está previsto que estos contenidos sean divulgados también a las entidades colaboradoras en el desarrollo del PEN-LCRV, a los colectivos de riesgo que se puedan considerar como la "audiencia objetivo" de los mensajes, y a otras entidades que apoyen la iniciativa.

Inicialmente, la campaña 'Stop Radicalismos' en redes sociales se sirve del material que proporciona la Coalición Global anti-DAESH, de la que hoy forman parte más de 63 países, entre ellos España. Más adelante será el propio Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado el que elabore contenidos propios para la campaña.