Interior pone a disposición de Pablo Iglesias escoltas para ir a aeropuertos o actos públicos

"No lo llevo bien a nivel personal, no se lo recomiendo a nadie, ir por la calle y que te reconozcan y no poder tomarme una cerveza tranquilamente", asegura.

La popularidad del líder de Podemos, Pablo Iglesias, que no ha dejado de crecer desde que su formación diera la sorpresa en las pasadas elecciones europeas al obtener cinco escaños en la que fue su primera comparecencia ante las urnas, le ha llevado a incrementar su seguridad cuando participa en actos públicos o acude a lugares muy transitados, como el Aeropuerto de Barajas.

  

Así, a raíz del incremento de su fama, el también eurodiputado cuenta desde hace aproximadamente un mes con apoyo del Ministerio del Interior para garantizar su seguridad, en concreto, con un escolta cuando acude a coger un avión, y con dos cuando asiste a algún evento público, según han informado a Europa Press fuentes del partido.

  

Según ha expresado el propio Iglesias en varias ocasiones, desde hace unos meses ha tenido que renunciar a hacer determinados planes con su pareja o sus amigos en lugares públicos, debido al interés y la expectación que despierta en todas sus apariciones.

  

"No lo llevo bien a nivel personal, no se lo recomiendo a nadie, ir por la calle y que te reconozcan y no poder tomarme una cerveza tranquilamente", aseguraba en una entrevista, para añadir, no obstante, que de momento no ha tenido ningún incidente y que normalmente "la gente es encantadora".

  

Aun así, para evitar incidentes, el Ministerio del Interior y el partido han coincidido en la necesidad de reforzar la seguridad del eurodiputado.

  

Su creciente popularidad se pudo plasmar, por ejemplo, en el encuentro presencial celebrado por la formación el fin de semana del 18 y el 19 de octubre en el Palacio de Vistalegre. A su llegada al recinto, decenas de simpatizantes trataron de acercarse para conocerle o intentar hacerse una foto con él, lo que sumado a los numerosos profesionales de los medios de comunicación que cubrían el evento, generó un cierto alboroto.