Ignacio Galán defiende en París el principio de "quien contamina, paga"

El presidente de Iberdrola ha insistido en la necesidad de fijar un precio para el carbono, la herramienta más eficiente para cumplir los objetivos climáticos y ambientales definidos en el Acuerdo de París.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha defendido esta mañana en París el principio de “quien contamina, paga”, en referencia a la necesidad de cambiar el modelo energético, de forma que en lugar de auspiciar las tecnologías más contaminantes -como hacen los subsidios a los combustibles fósiles- , se les penalice.

 

Galán ha hecho estas declaraciones durante su intervención en el Government Business Dialogue, organizado por la iniciativa Carbon Pricing Leadership Coalition en la capital francesa.

 

“La herramienta más eficiente para alcanzar los objetivos comprometidos es fijar un precio al carbono, que impulsará las fuentes de energía limpias más baratas. Por supuesto, esta fijación de precios no será completamente efectiva a menos que todos los agentes jueguen con las mismas reglas, eliminando los subsidios a los productores más contaminantes”, ha explicado Ignacio Galán.

 

“Debemos alcanzar el nuevo modelo sin que los productos y servicios se encarezcan. Para ello, hay que promover la eficiencia y que los fondos obtenidos por el precio del carbono se dediquen a políticas ambientales, sociales e industriales dirigidas a luchar contra el cambio climático”, ha añadido el presidente de Iberdrola.

 

Tras valorar muy positivamente el resultado de la COP21 celebrada en París, Galán ha puesto de manifiesto la necesidad de implementar ahora el acuerdo alcanzado. En este sentido, ha querido felicitar a Francia, que ya ha anunciado su implementación.

 

A nivel europeo, el presidente de Iberdrola ha destacado que “es necesario mantener el liderazgo de Europa y aprovechar esta oportunidad única para invertir en tecnologías bajas en carbono, impulsar la competitividad y generar bienestar y empleo”.

 

El papel del sector eléctrico

 

Para cumplir con los compromisos adquiridos en la COP21, es fundamental la contribución del sector eléctrico, aunque solo represente el 25% de las emisiones globales. En esta línea, Galán ha recordado que, según estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), de todos los sectores económicos el sector eléctrico tendrá que contribuir con el 40% a la reducción total de emisiones prevista para 2050 si se quieren cumplir los objetivos.

 

En este proceso será clave la aportación del sector privado. Galán ha puesto como ejemplo de éxito sostenible el caso de Iberdrola: “Nuestro modelo de negocio ha demostrado que luchar contra el cambio climático crea valor para nuestros stakeholders: desde 2001, año de nuestra apuesta pionera por las renovables, la compañía ha quintuplicado su tamaño, triplicado sus resultados y mejorado sus dividendos. Además, ha incrementado su dividendo social, con mejores condiciones para sus empleados, compras a proveedores locales y miles de millones de euros de contribución fiscal en los países donde desarrollamos nuestra actividad”.

 

El presidente de Iberdrola también ha querido recordar el compromiso de reducción de emisiones asumido por la empresa: un 50% menos de intensidad de emisiones en 2030 con respecto a sus niveles de 2007 y ser neutra en carbono para 2050.

 

Sobre la ‘Carbon Pricing Leadership Coalition’

 

La ‘Carbon Pricing Leadership Coalition’, impulsada desde el Banco Mundial, surge de la colaboración público-privada y en ella colaboran también el Fondo Monetario Internacional (FMI), gobiernos de todo el mundo, entidades sin ánimo de lucro y empresas privadas.

 

Tiene como objetivo promover políticas de fijación de precio para el carbono, que generen una señal fuerte a la inversión en tecnologías limpias.

 

Iberdrola considera que la fijación de precios del carbono adecuados permitirá competir en igualdad de condiciones a todas las fuentes de energía, penalizándose a las más contaminantes e impulsándose el desarrollo de las fuentes de generación más limpias y maduras.

 

Esta adecuada señal de precios debe ir acompañada, a juicio de la compañía, de políticas que permitan la sostenibilidad financiera de la industria consumidora a largo plazo y establezcan mecanismos de incentivos que no afecten a la factura final de los consumidores.

 

Es en este contexto en el que Iberdrola se adhería el pasado mes de abril a la Carbon Pricing Leadership Coalition, al igual que han hecho recientemente otras instituciones como la Universidad de Yale.