Hullera Vasco-Leonesa aplicará desde el lunes un ERTE de 6 meses que afecta a 335 trabajadores

Hullera Vasco-Leonesa hará efectivo a partir del próximo lunes, 11 de mayo, la suspensión de contratos de trabajo, por causas productivas, por un plazo de seis meses, que afectará a un total de 335 trabajadores, informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

La decisión de hacer efectiva la suspensión de contratos se produce una vez finalizado el periodo de consultas con los representantes de los trabajadores. La suspensión afecta a los trabajadores, de forma rotativa, fundamentalmente para realizar los trabajos necesarios de mantenimiento y conservaciones de las instalaciones.


Entre las causas para adoptar esta suspensión, la empresa señala la falta de desarrollo e implementación del procedimiento previsto en el marco de actuación para la minería del carbón y las comarcas mineras en el periodo 2013-2018, firmado en octubre de 2013 y que permite mantener un hueco térmico suficiente para el carbón, dado su carácter de único combustible autóctono.

Además, aduce la ausencia de compromisos de compra de carbón por parte de las compañías eléctricas, con destino a sus centrales térmicas, en cantidades suficientes, para obtener ingresos que permitan atender el normal desarrollo de la actividad empresarial.

Todo ello, unido a la falta de cobro de parte de las ayudas de 2014 y del retraso en la tramitación de las ayudas de 2015, hace que la empresa sufra "dificultades de tesorería".

El pasado 10 de abril, Hullera Vasco-Leonesa ya anunció que suspendía su actividad productiva e iniciado un procedimiento de suspensión temporal de contratos de trabajo hasta que las eléctricas se comprometan a comprarle carbón.

Conforme a la última auditoría de cuentas publicadas por la compañía, la plantilla asciende a cerca de 400 personas, de las que 364 desarrollan su actividad en explotaciones de interior.

A principios del pasado mes de abril, el Ministerio de Industria propuso a sindicatos y empresas mineras un nuevo incentivo a la inversión para la mejora medioambiental en desnitrificación de instalaciones de producción de electricidad a partir de carbón autóctono.

Este incentivo tiene como objetivo sustituir el conocido como 'decreto del carbón', que expiró a finales del año pasado, y generar unos incentivos para las centrales térmicas que permitan dar salida a la producción del mineral nacional.