"Huellas de Teresa" en la memoria, las palabras y la invitación a descubrir del alcalde de Ávila

Invitación del alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto, a descubrir la ruta "Huellas de Teresa"

Hoy, el día que nuestra Santa cumpliría 499 años,  comienza a andar la ruta "Huellas de Teresa", un recorrido por las 17 ciudades donde Teresa de Jesús instauró sus Fundaciones. Un camino que ella, la más andariega, peregrinó no sin numerosas dificultades, y que hoy el alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto, invita a descrubrir.

 

 

“..... El amanecer era nuestro compañero en la partida, dejábamos la ciudad, sus torres y conventos a nuestra derecha, despertando entre las primeras luces. El devenir de nuestro viaje le imaginábamos venturoso y un pálpito de emoción hacía brincar nuestros corazones...”

 

Podría parecer el inicio de una novela histórica, una guía turística o un viaje a la aventura y al descubrimiento. Y quizás, todas esas cosas, y más, sea la Ruta que hoy inauguramos.


La Ruta “Huellas de Teresa de Jesús” nace a iniciativa de la Concejalía de Turismo de la ciudad de Ávila, como feliz anticipo de las celebraciones que tendrán lugar en toda España con motivo del V Centenario de su nacimiento, y ha sido posible gracias al empeño de los diecisiete municipios donde la Santa Andariega levantó alguno de sus Conventos, y del apoyo incondicional y entregado del Carmelo Descalzo y de todas y cada una de las Fundaciones.


Os invitamos a recorrer esta hermosa Red que una mujer humilde y valerosa se atrevió a tejer, luchando contra todas las dificultades que la geografía, el clima y la escasez de medios, le imponían a cada paso.


Descubriréis paisajes feraces, o austeros, climas cálidos y otros que te regalarán nieve para el solaz de tus ojos...., pero siempre encontrarás unas gentes acogedoras y afables, orgullosas de ser herederas de la Obra de esta Santa Universal.


En cada pueblo o ciudad que recorras te sentirás sobrecogido por su monumentalidad, fruto de una rica historia, que nos ha acompañado durante siglos, para desembocar en pleno siglo XXI en espacios urbanos, modernos y atractivos que han sabido integrar plenamente el legado del pasado con la más absoluta modernidad. Así podrás en cada rincón de tu camino degustar las viandas más clásicas, que te acercarán a la Cocina Carmelitana, junto a la gastronomía más vanguardista y evolucionada, que compite con orgullo en los foros internacionales.
 


Este recorrido que te proponemos, esta red de Rutas, todas distintas, complementarias y hermanas, estamos seguros de que constituirá una sorpresa que te invitará a repetir la experiencia, buscando calles y plazas que recordar o descubrir.


Nacemos con ánimo de permanencia en el tiempo, y lo hacemos con la modestia y la
ilusión con la que Ella iniciaba cada una de sus “aventuras” Fundacionales.


Quinientos años nos separan de esta Mujer que se adelantó a su tiempo, siendo ejemplo de coraje y esfuerzo en todas sus obras. Desde las más altas cotas alcanzadas en su literatura, hasta el alumbramiento de una Mística Universal, que ha servido de ejemplo y camino para todas las religiones, y consiguiendo transformar profundamente la Iglesia de su tiempo, y cuya Luz llega hasta nuestros días.


Hoy nos entregamos, inaugurando esta Ruta de “Huellas de Teresa de Jesús” al trabajo de difundir su Obra y la realidad actual de Ávila, Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Toledo, Pastrana, Salamanca, Alba de Tormes, Segovia, Beas de Segura, Sevilla, Caravaca de la Cruz, Villanueva de la Jara, Palencia, Soria, Granada y Burgos, en los que dejó su impronta y su recuerdo indeleble.


Permitid, peregrinos, que os guíe por las Huellas de Teresa en nuestra Ciudad. Al contemplar Ávila, desde el aire de mis sueños, veo un enorme cuaderno escolar, una cuadrícula inmensa, teñida de verde y oro, fruto del esfuerzo de nuestras gentes, y erguido en el centro, un armonioso Castillo, ceñido serenamente por una muralla almenada, que serpentea por peñas y jardines, bajando a mirarse en el Río Adaja, recogiendo a la Ciudad en un protector abrazo.


Esta es la ciudad que Teresa de Ávila vivió desde su infancia. En la que jugaba con sus
hermanos soñaba con ser martirizada por los infieles, donde descubrió su vocación religiosa, encontró su inspiración literaria, y donde vivió sus primeras experiencias místicas. Y por supuesto donde inició su obra reformadora de la Orden Carmelita.


Intentar, en estas breves líneas, describir y guiarte por los lugares Teresianos de Ávila, se me antoja una labor ímproba y quizás un reto imposible, pues si pudiéramos sentarnos plácidamente en cualquiera de las atalayas de los campanarios de sus iglesias y conventos, o buscáramos la paz del pensamiento tras una celosía monástica; a buen seguro nos encontraríamos con imágenes que Ella vio, con calles que recorrió, con colores del Cielo con los que seguro amaneció, y porque no, sentiríamos los rigores del invierno o brisa de los atardeceres estivales, que la acompañaron en su quehacer diario. Todo en Ávila sabe a  Teresa y todos los abulenses sentimos dentro su espíritu.


Pero puestos a atrevernos a recordar lugares que no podéis dejar de visitar, me arriesgo, aún a sabiendas que esta pequeña relación, nunca podrá tener ánimo de exhaustividad, a citaros, casi por orden cronológico, los principales espacios en los que dejó su huella, que ahora intentamos reencontrar.


En primer lugar, su Casa natal, hoy Iglesia y convento de Santa Teresa. Aquí empezó todo, y ello, que no es poco, debe ser suficiente para su visita obligada.


Muy cerca de allí, está la parroquia donde fue bautizada, la Iglesia de San Juan Bautista. Entre su casa y esta Iglesia y por sus alrededores, seguro que correteaba jugando como cualquier niña de su edad.


Pronto Teresa se encontró con la experiencia Conventual, pues por indicaciones de su padre ingreso un tiempo en el Convento de Nuestra Señora de Gracia. Pero sería más tarde, en 1535, cuando descubrió el Carmelo. En ese año ingresó en la que sería su casa, casi ininterrumpidamente hasta 1574, me estoy refiriendo al Convento de la Encarnación. De este Convento, y buscando una mayor austeridad y entrega a la oración, salió Teresa en 1562 a realizar su primera Fundación: El Monasterio de San José, o como nos gusta decir a los abulenses de las “Madres”, pues así las sentimos desde siempre.


Terminaré este pequeño recorrido, de la vida de esta mujer incansable, diciendo que dejó su impronta de norte a sur de la ciudad. Así, viajero, cuando busques un mirador que abarque toda la ciudad y te sitúes en Los Cuatro Postes, tienes que saber, que hasta ese humilladero, cuentan que llegó con su hermano Rodrigo intentando llegar a tierra de infieles. Pero si tus pasos te llevan a unos de los más bellos monumentos de Ávila, el Real Monasterio de Santo Tomás, recuerda que allí se confesaba y en ese lugar tuvo alguna de sus primeras visiones místicas.


Respirad profundo, dejad que el viento golpee vuestro rostro, subid cuestas, sentaros en recoletos rincones,... vivid la Ciudad de Teresa de Ávila.


Cuando termines tu recorrido por las ciudades teresianas que tú mismo hayas creado, no olvides pasar por su Casa Natal en Ávila, y guarda como un tesoro el reconocimiento a tu Viaje. Ella que tanto y tan bellos pasajes escritos nos dejó, parece indicarnos que el mejor reconocimiento es acariciar con una pluma el Documento que acredite tu deambular por las Ciudades Teresianas, plasmando para la posteridad tu nombre y el año de tu primer recorrido.


“.... eso tiene bueno este viaje/ que se da más de lo que se pide/ ni acertamos a desear.” C 23,6


Miguel Ángel García Nieto
Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Ávila