Herrera subraya que la crisis no ha acabado con las infraestructuras tecnológicas

Agroalimentación, automoción y aeronáutica, salud, cultura, y TIC y energías, ejes de la Estrategia de Investigación Inteligente.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, se ha congratulado este martes del hecho de que la crisis económica, que sí ha producido un retroceso en esfuerzo tecnológico, no se haya "llevado por delante" las infraestructuras tecnológicas.

 

Herrera, quien acompañado por el rector de la Universidad de Valladolid (UVA), Marcos Sacristán, y el consejero de Educación, Juan José Mateos, entre otros, ha inaugurado la Lanzadera Universitaria de Centros de Investigación Aplicada (LUCIA), ha reconocido que una de las consecuencias "menos deseadas" de la crisis han sido "el frenazo" y la reducción posterior del esfuerzo público y privado en I+D+i.

 

No obstante, ha apostillado, la puesta en marcha del edificio LUCIA, de alta sostenibilidad y eficiencia y que albergará tres centros científicos especializados, debe "abrir los ojos" sobre la realidad que pone de manifiesto que, pese al retroceso en esfuerzo tecnológico experimentado, la crisis "no ha sido capaz de llevarse por delante" la dotación de infraestructuras tecnológicas.

 

"Podemos afirmar, porque es una buena noticia, que todas las universidades públicas de la Comunidad habrán mejorado todos sus equipamientos en la parte más dura de la crisis", ha enfatizado antes de referirse a la finalización de la construcción del edificio de uso múltiple de I+D de la Universidad de Salamanca, la ejecución del Centro de Investigación Biotecnológica y de Ciencias Alimentarias de la Universidad de Burgos y el Centro de Investigación Cibernética de la Universidad de León.

 

El de hoy, debido a la publicación de los datos del paro correspondientes al pasado mes de enero, era el día "ideal", según el líder del Ejecutivo regional, para reiterar que de la crisis se saldrá "con un nuevo modelo de crecimiento sostenible, innovador y humano" con el que, a su juicio, se han "tejido los mimbres" del edificio LUCIA.

 

La convivencia en LUCIA de la Unidad de Investigación en Nutrición, Alimentación y Dietética, la de Metabolopatías y el Centro para el Desarrollo de la Sociedad Digital del Conocimiento es, para Herrera, una "excelente idea" y convierte la nueva dotación en un "clarísimo ejemplo" de las prioridades de la Comunidad en el marco de la Estrategia Regional de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente de Castilla y León 2014-2020 (RIS3).

 

En este sentido y dado que Europa "obliga a definir" los sectores y prioridades en las tareas de investigación y desarrollo tecnológico, la Junta ya ha definido su Estrategia que, pendiente de aprobación en las próximas semanas, se sustenta sobre cinco áreas temáticas: la agroalimentación, la automoción y la aeronáutica, la salud y la atención social, el patrimonio, la cultura y la lengua y, por último, las TIC y la energía.

 

Juan Vicente Herrera ha destacado la unión de los tres centros bajo el techo del LUCIA, edificio del que ha destacado su eficiencia energética en el marco de un campo en el que la Universidad de Valladolid se ha convertido en "referente" de mano, entre otros proyectos, de la Calefacción de Distrito, basada en la energía alimentada con biomasa, "importante" para la Comunidad debido a la relevancia de su patrimonio forestal.

 

El rector de la Universidad, Marcos Sacristán, ha incidido también en la sostenibilidad energética del edificio, "expresión de los criterios de gestión universitaria" entre los que ha mencionado la austeridad que, además de una necesidad en un contexto económico "adverso", debe ser parte de la gestión diaria "en condiciones normales".

 

"Hay que demostrar que la gestión pública puede competir con la privada (...); en el ámbito de la universidad pública es posible hacer mucho más con los mismos elementos, con una financiación razonable", ha sugerido el rector, quien ha señalado que con el LUCIA se cierra la edificación del campus Miguel Delibes a falta de la urbanización y de determinadas zonas.

 

Asimismo, ha adelantado, se baraja la posibilidad actualmente en estudio de construir una residencia de estudiantes y la opción de realizar "algo singular" siempre, ha precisado, en el marco de la colaboración público-privada.

 

Diversos grupos de investigación serán usuarios de un edificio en el que, además, los estudiantes podrán completar su formación en laboratorios, según Sacristán, quien ha recordado que pese a que el presupuesto asignado al LUCIA fue de 10,2 millones de euros, la inversión final ha sido de 8,5 millones.

 

El edificio cuenta con una superficie total construida de 7.500 metros cuadrados (2.100 para laboratorios de nutrición, alimentación y dietética, la misma superficie para la zona de trabajo vinculada a las metabolopatías y 950 metros cuadrados para la Sociedad Digital del Conocimiento) y sus claves se basan fundamentalmente en el ahorro energético, la reducción del consumo de agua, la utilización de materiales de bajo impacto medioambiental y la gestión de residuos que se producen en el edificio.

 

Según la información difundida en el espacio web del edificio, el diseño bioclimático, el incremento del aislamiento, la ventilación pasiva y otras estrategias permiten una reducción de la demanda energética en más del 50 por ciento y en iluminación se consigue un ahorro del gasto del 45 por ciento debido a la presencia de un 46 por ciento de superficie acristalada.

 

A estos hechos, detallados por el arquitecto Francisco Valbuena durante la presentación, se suman el especial tratamiento de huecos, los dispositivos de iluminación cenital (tubos de luz) y la regulación de las luminarias en función de la luminosidad exterior.

 

De este modo y en comparación con un edificio estándar de similares características, el ahorro del gasto en energía (gas y electricidad principalmente) es superior al 60 por ciento a lo que se añadiría la energía cedida a otros edificios anejos, que experimentarían un ahorro del 30 por ciento.

 

La energía se produce mediante un sistema de trigeneración con biomasa que genera la electricidad necesaria, calefacción, agua caliente y refrigeración, a lo que se suma el uso de energía fotovoltaica y pozos geotérmicos --todas las energías utilizadas son renovables-- hasta conseguir un edificio con balance cero de CO2.