Herrera: "Perdón sí, pero hay que reaccionar y excluir de la vída pública a pillos y delincuentes"

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera.

El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha tildado hoy de "lacra desgraciada y calamidad" la corrupción y pide ser contundentes: "Perdón sí, pero hay que reaccionar y excluir de la vida pública a los pillos y los delincuentes".

Herrera, quien ha asistido en Valladolid a la clausura de la Asamblea General de Elecciones de Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) en Castilla y León, ha aprovechado además para anunciar distintas medidas tomadas por el Ejecutivo autonómico, entre ellas y como principal el encargo a la consejera de Hacienda de un informe sobre las relaciones contractuales y expedientes entre la Administración regional y la empresa Cofely, implicada en la trama que instruye el juez Eloy Velasco, así como de ponerlo en manos de la Audiencia Nacional.
 

Junto a dicho informe, que será analizado mañana mismo en el Consejo de Gobierno, Herrera ha dado orden de paralizar de forma inmediata cualquier expediente con Cofely, al tiempo que ha anunciado la comparecencia en las Cortes de sus consejeros para explicar cualquier contrato formalizado con la referida mercantil.

 

Herrera ha rechazado cualquier tipo de paños calientes en esta materia y ha llamado a combatir los casos de corrupción, máxime en unos momentos de crisis, paro y sacrificios al conjunto de una sociedad "alarmada, irritada y enojada", sentimientos que ha asegurado comprender. Dicho esto, ha insistido en su reclamación de que, además de compartir la "vergüenza y bochorno" que suponen estos casos, entre los que ha citado también la trama 'Gürtel', y de pedir perdón por los errores o equivocaciones al dar confianza a personas que no lo merecían, los políticos no deben confirmarse y deben reaccionar.

 

"No lo conocemos, pero algo muy serio se ha tenido que producir", ha augurado el presidente de la Junta en referencia a la urgencia y al carácter expeditivo con el que ha actuado la Audiencia Nacional en la 'Operación Púnica' que tiene al presidente de la Diputación de León, Marcos Martínez, en detención incomunicada, un hecho a su juicio "gravísimo" que, de confirmarse las acusaciones del juez, derivará en la exigencia de renuncia inmediata del cargo de una persona "cercana y querida", también según sus palabras.

 

"Yo estoy siempre defraudado con aquella persona que defraude la confianza de los ciudadanos y un representante democrático lo primero que tiene que ser es ser honesto y honrado", ha respondido a preguntas de los periodistas respecto a su sentimiento personal y político hacia Marcos Martínez, al que, según ha recordado también, ampara el derecho a la presunción de inocencia.

 

Herrera ha apelado a esa "gravedad" y "urgencia" en las actuaciones emprendidas desde la Audiencia Nacional para trasladar un "necesario" refuerzo de los medios con los que cuenta la autoridad judicial para desentrañar con rapidez y eficacia el funcionamiento de una trama que, según ha definido, parece que funcionaba de una forma "tan sencilla como el mundo", es decir, movida por la ambición humana.

 

"La corrupción mancha la política, nos alcanza a todos, queramos o no queramos", ha manifestado el presidente de la Junta de Castilla y León, quien ha reiterado su convencimiento de que es "inaudito" mantener cualquier ambage o posición intermedia al respecto. En este sentido, y preguntado por la actuación del Gobierno de la nación sobre este asunto ha aclarado que él respondía por sí mismo.

 

Tras definirse como un político veterano, Herrera ha admitido que en estos momentos de la vida política está sometido "desgraciadamente" también al mismo descrédito que tienen en la actualidad los servidores públicos para insistir en la "calamidad" que supone para los políticos honrados la "desgraciada y reiterada acción" de algunos "delincuentes". En este sentido, ha aprovechado la ocasión para defender el papel de esos políticos honestos y honrados, a pesar de sus "defectos o errores" en su labor diaria.