Herrera garantiza el actual modelo de sanidad basado en el modelo público

Castilla y León es la quinta comunidad autónoma con mayor dotación por habitante, con 1.265 euros por año.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha presentado esta mañana la Estrategia de Atención al Paciente Crónico, uno de los compromisos de la presente legislatura, en una Jornada en la que ha reiterado el compromiso de la Junta de mantener el actual modelo de Sanidad pública de la Comunidad, universal, financiada con presupuestos públicos y con gestión pública de los recursos sanitarios.

 

Herrera ha recordado que la Sanidad es una prioridad política del actual Gobierno de la Junta, algo que pone de manifiesto que en 2013 la Consejería de Sanidad tenga asignado el 44% de los recursos no financieros disponibles, así como que Castilla y León sea la quinta comunidad autónoma que menos ha reducido su presupuesto sanitario entre 2010 y 2013, según datos de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, los cuales también sitúan a Castilla y León como la quinta comunidad autónoma con mayor dotación por habitante (1.265 €/año), sólo por detrás de País Vasco, Navarra, Asturias y Cantabria.

 

Sin embargo, el presidente de la Junta ha señalado que las medidas de ahorro y de ajuste que se han adoptado en los últimos años han sido necesarias e imprescindibles en un contexto de restricción de los recursos públicos, y que la Sanidad pública también necesita actualmente de una serie de reformas, cambios organizativos y estructurales que contribuyan a aumentar su eficiencia y eficacia, y por lo tanto su sostenibilidad. En este sentido, ha recordado que desde la Junta de Castilla y León se están impulsando tres importantes iniciativas:

 

- El Plan en Gestión de la calidad y Seguridad del Paciente, aprobado el pasado 16 de enero, con una doble perspectiva: mejorar la gestión de la calidad en el Sistema de Salud (a través de medidas de gestión de procesos y análisis de resultados) y aumentar la seguridad de los pacientes (impulsando diversos programas dirigidos a minimizar riesgos y complicaciones).

 

- El borrador del Decreto regulador de la Gestión Clínica en las instituciones de Sacyl, presentado la semana pasada, con el que se pretende que los profesionales, fundamentalmente médicos y de enfermería, dispongan de mayor autonomía en la organización de su trabajo y en la gestión de los recursos que utilizan, puesto que es en la práctica clínica donde se toman las decisiones fundamentales del Sistema.

 

- Y la Estrategia de Atención al Paciente Crónico de Castilla y León, que hoy se presenta, como propuesta de transformación progresiva del Sistema de Salud para adaptarse a una realidad caracterizada por el fenómeno de la cronicidad. Y es que Castilla y León cuenta con una población envejecida, con un índice de envejecimiento del 22,8% (muy superior al nacional, situado en el 17,2%), lo cual ha hecho que enfermedades crónicas con largas supervivencias y dolencias degenerativas asociadas al envejecimiento estén muy presentes en la sociedad.

 

En este sentido, se estima que entre el 70 y el 80% del presupuesto anual de Sanidad se destina a las personas mayores de 65 años, y los cinco grandes grupos de enfermedades que causan mayor número de estancias hospitalarias –enfermedades del sistema circulatorio, trastornos mentales, tumores, enfermedades del aparato respiratorio y dolencias del aparato digestivo- se corresponden en su mayoría con enfermedades crónicas.

 

Objetivo de la Estrategia: la sostenibilidad de todo el sistema


En cuanto a esta Estrategia, el presidente ha señalado que constituye una apuesta por garantizar cada vez mejor los derechos de los pacientes crónicos, colectivo que en Castilla y León alcanza 1.145.000 personas, aunque sólo un 15% de los pacientes son considerados de “alto riesgo” y sólo el 5%, “de alta complejidad”.

 

En este sentido, atender adecuadamente a los pacientes crónicos constituye un factor clave para garantizar la sostenibilidad del Sistema en su conjunto, puesto que los pacientes crónicos protagonizan el 80% de las consultas totales, el 60% de los ingresos hospitalarios y el 33% de las visitas a los servicios de urgencias hospitalarias. Representan, así, más del 70% de la actividad sanitaria y casi el 80% del consumo de recursos del sistema.

 

Por este motivo, la Estrategia, para cuya elaboración se ha contado con las aportaciones de colegios profesionales, asociaciones de pacientes y sociedades científicas, y cuya primera revisión está prevista en el año 2016, pretende actuar en todos los niveles del Sistema sanitario: atención primaria, recursos hospitalarios, coordinación entre ambos niveles, integración con el sistema de Servicios Sociales...


Para lograr estos objetivos, se han elaborado siete líneas estratégicas. La primera de ellas basada en una atención centrada en las personas, teniendo en cuenta que serán corresponsables de las decisiones que tomen en todo lo que concierna a su salud y a su estilo de vida.

 

En segundo lugar, se abordará la cronicidad con un enfoque de salud poblacional, es decir, se pretende mejorar la salud de toda la población –personas sanas y personas enfermas- y también se pretende realizar un enfoque sobre necesidades de salud, que supone clasificar a los pacientes en función de sus procesos y de su gravedad.

 

Como cuarta línea resulta fundamental la integración asistencial, para así asegurar que se garantice la continuidad en la atención mediante la coordinación funcional de estructuras y el desarrollo de procesos integrados, y desarrollar asimismo una coordinación adecuada entre el sistema sanitario y social.

 

En sexto lugar, se fijará la Atención Primaria como eje de la atención a la persona con enfermedad crónica, es decir, una Atención Primara con capacidad resolutiva y accesible. Y por último, será fundamental el establecimiento de alianzas y la creación de redes que promuevan los cambios, participen en su desarrollo y fomenten la corresponsabilidad en la utilización de los servicios.