Hacia la casa de los Apóstoles

El Obispo de Ávila, Jesús García Burillo, participara en la Visita ad Limia, que realizarán los obispos españoles al Papa Francisco, del 24 de febrero al 8 de marzo de 2014

La última Visita ad Limina de los obispos españoles a Roma se realizó entre el 17 y el 25 de enero de 2005 con el Beato Juan Pablo II, que falleció posteriormente el 2 de abril de ese mismo año.

 


La Visita ad limina Apostolorum es un acto eclesial que permite al Pontífice recibir a los pastores de las Iglesias particulares de los diferentes países y tratar con ellos todo lo que respecta a la misión de la Iglesia.


¿Qué significan estas palabras?

 

Ad es una preposición latina que significa hacia; el término limina (del latin limen) significa umbral, puerta, morada; y Apostolorum no necesita traducción. De este modo, la frase ad limina Apostolorum puede traducirse por: “ponerse en camino hacia la casa de los Apóstoles”.

 


¿Y qué quiere decir este ponerse en camino hacia la casa de los apóstoles?

 

La visita al Sucesor de Pedro, es decir, al Papa, es una forma de vivir en unidad, de permanecer en unidad la Iglesia universal, es un servicio a la comunión de la Iglesia. «Tiene un significado preciso: el fortalecimiento de la responsabilidad de cada obispo como sucesores de los Apóstoles y de la comunión jerárquica con el sucesor de Pedro, y la referencia a las tumbas de los santos Pedro y Pablo, pastores y columnas de la Iglesia» (Directorio para la visita ad límina).

 


Esta Visita tiene una gran trascendencia para la Diócesis. En primer lugar hay que decir que la Visita se prepara con mucha antelación y con mucho trabajo. Cada Iglesia particular envía a la Santa Sede abundantes y concretos datos sobre los organismos diocesanos y las tareas pastorales que se realizan en ella: sobre la vida litúrgica y sacramental, sobre la educación católica y la catequesis, sobre el ministerio sacerdotal, la vida consagrada y la vida de los laicos, sobre la pastoral familiar, etc. Esta Relación sobre el estado de la Diócesis se envía, previa a la Visita, a la Nunciatura Apostólica, que, a su vez, la remite a la Congregación para los Obispos, que la leen y refieren su contenido al Santo Padre.


En segundo lugar, durante los días de la Visita, el Papa recibe a los obispos en un encuentro personal y en grupos. En esos encuentros cada obispo presenta brevemente el estado de la diócesis, respondiendo a las eventuales preguntas del Papa. De acuerdo con las disposiciones del Directorio para las Visitas ad limina, además del encuentro personal y colectivo con el Santo Padre, los obispos deberán entrevistarse también con los diversos organismos de la Curia Romana, es decir, congregaciones, consejos pontificios, etc.