Guardias civiles destinados en África temen contagiarse y piden reglas claras para interceptar inmigrantes

Guardia Civil intercepta una patera
La Unión de Guardias Civiles (UniónGC) ha expresado el temor de que los compañeros que prestan servicio de interceptación de cayucos e inmigrantes en aguas de África occidental puedan contraer el virus del ébola por falta de medios y han pedido reglas claras porque hasta ahora el protocolo es "inexistente".
MADRID, 7 (EUROPA PRESS)



Por este motivo, han pedido responsabilidades al Ministerio de Asuntos Exteriores y solicitan "si fuese necesaria" la vuelta de los compañeros desplazados hasta Senegal y Mauritania hasta "una normalización epidémica de la zona".

"Los guardias civiles que prestan servicio en el sur de Senegal carecen de cualquier protocolo de actuación en caso de encontrarse con personas que padezcan el virus del ébola, carecen de cualquier conocimiento médico en evitación de contagios y trato al enfermo portador de dicho virus", han advertido.

Unión GC, en un comunicado, ha explicado que hay guardias civiles adscritos al servicio marítimo prestando servicio, en colaboración con la policía senegalesa, para evitar la entrada de inmigrantes a territorio español. Así, han denunciando que los trabajos se realizan en jornadas intensivas "sin límites de horas, con escasos descansos, sobrepasando de forma habitual las 56 horas semanales".

PIDEN CUENTAS A MARGALLO

Según han indicado, para estas labores están utilizando las embarcaciones 'Río Tajo' y 'Río Segura', con base en Las Palmas de Gran Canaria y dotadas cada una de unos quince guardias civiles y cinco miembros de personal civil.

Sobre el 'Río Segura', "la gran patrullera y buque insignia de la Guardia Civil", han denunciado que carece de "necesidades básicas" para su cometido humanitario como, por ejemplo, una sala de aislamiento en evitación de contagios o material necesario para el trabajo diario en caso de epidemias altamente contagiosas.

Así, han invitado al ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, a dejar de comportarse "como un ministro de un país del África Occidental" y comenzar a hacerlo "como un ministro de un país del Sur de Europa".