Gran Canaria vive su sueño de Copa

Los de Aíto García Reneses llegaron a ir por debajo de 16 puntos poco antes del descanso pero remontaron y jugarán la primera final de su historia.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

DOMINION BILBAO BASKET: Hannah (20), Bertans (13), Mumbrú (17), Hervelle (6) y Bogris (8) --cinco inicial--, Slezas (-), Ruoff (-), Suárez, Mendía (-), Todorovic (2) y López (5).

  

HERBALIFE GRAN CANARIA: Oliver (18), Salin (12), Newley (4), Báez (10) y Omic (9) --cinco inicial--, Pangos (9), Savané (1), Pauli (-), Seeley (6), Rabaseda (4) y Aguilar (8).

 

PARCIALES: 22-15, 24-19, 9-14 y 16-33.

 

ÁRBITROS: Conde, Jiménez y Calatrava. Eliminados por faltas personales Hervelle y Bertans en el Bilbao Basket.

 

PABELLÓN: Coliseum. Lleno.

El Herbalife Gran Canaria jugará este domingo en A Coruña la primera final de Copa del Rey de su historia después de remontar (71-81) a Dominion Bilbao Basket en la primera semifinal, un choque que tuvieron los vascos en su mano demasiado pronto, con tiempo suficiente para que el amarillo estallara en el Coliseum.

  

Los de Aíto García Reneses llegaron a ir por debajo de 16 puntos poco antes del descanso. El Bilbao sacó a relucir el carácter que le permitió avanzar eliminando al FC Barcelona pero el 'Granca' fue poco a poco cimentando la remontada. Olvier, desde el primer minuto, Omic, Aguilar y Salin y, sobre todo, las acciones finales de Báez tumbaron a los vascos.

  

Para ambos era una cita con la historia. La gasolina de los hombres clave de Sito Alonso no aguantó el físico amarillo de un partido y medio al máximo nivel. Faltaron recursos al despliegue de Mumbrú y cía. Tras el descanso, los de Las Palmas no perdieron el norte y lograron meterse en el partido con un 'enchufado' Salin. Tras eliminar al Valencia, los de Aíto dieron a Gran Canaria la primera final de su historia, donde esperan a Real Madrid o Baskonia.

  

Y eso que al conjunto amarillo le faltó intensidad en la primera mitad y tuvo que ir a remolque. Sufrir para no verse de vuelta para casa. En ese camino a la desesperada, con errores y poca precisión, los de la isla complicaron en exceso su futuro copero. El Bilbao demostró tener fuelle para repetir su gran puesta en escena y mandó sobre el parqué gallego con autoridad.

  

En el primer intercambio de canastas Bogris marcó las diferencias. Después de comerse a Ante Tomic en el debut, el pívot griego eclipsó a un Alen Omic pesadilla de los 'hombres de negro' en liga. Los rebotes del de Atenas permitieron a los de Sito Alonso poner la primera renta jugosa en el marcador (16-11). Hannah y Mumbrú se encargaron del resto.

  

Los de Aíto buscaron el paso al frente necesario, pero se quedaron a medias. Ni las rotaciones impidieron el crecimiento del Bilbao, una progresión en el marcador que provocó el juego impreciso en los de Las Palmas. La intensidad de los vascos venía de serie. Raül López completó también buenos minutos dando descanso a Hannah y el 'Granca' pidió la hora.

  

Se le hizo larga la primera mitad a los de Aíto a pesar de que Oliver lideró el intento de remontada ante del descanso. Bogris y ocho puntos seguidos de Bertans abrieron una dolorosa brecha (36-20) que suavizó el base canario. Aún así, el Bilbao se fue al vestuario con medio pie en la final y el Herbalife necesitado de un cambio de arriba a abajo (46-34).

  

No permitió ese vuelco de guión el cuadro bilbaíno tras la salida de vestuarios con una conexión Hervelle-Mumbrú que parecía no tener fin, pero sí la tuvo. Casi con el agua al cuello, los de Aíto comenzaron a enchufarlas. La intensidad entonces la puso el 'Granca'. Ocho puntos de Salin, dos triples de Baéz y otros dos rebotes sentenciaron al Bilbao. Las Palmas se quedó con el billete a la historia.