Galaxy S7 y S7 edge: cámara ultra-rápida, más batería, microSD y resistencia al agua

Samsung ha presentado en el Mobile World Congress (MWC) 2016 su nuevo buque insignia, que llega en dos versiones: Galaxy S7, con 5,1 pulgadas, y S7 edge, con pantalla curva de 5,5. 

Además de un diseño magnífico heredero del Galaxy S6, ambos comparten características como la resistencia al agua, el regreso de la tarjeta microSD y una cámara con un autofoco extremadamente rápido.

 

Finalmente la compañía surcoreana ha acotado el círculo de sus buques insignia, tras las versiones del año pasado. El Galaxy S7 estará disponible en dos versiones: una más pequeña, plana, y otra más grande, curva, que a su vez será más pequeña que la gama Note. De esta forma, Samsung diferencia mejor que el año pasado su teléfono 'flagship' y su icónico 'phablet'.

 

El Galaxy S7 se mantiene en las 5,1 pulgadas y con pantalla plana. No habrá versión curva en este tamaño. Por su parte, el modelo edge no tendrá versión de 5 pulgadas y baja las casi seis pulgadas del modelo "plus" de 2015 a 5,5 pulgadas. De esta forma, cuando llegue el próximo Note, previsiblemente con pantalla plana y seis pulgadas, se distinguirá mejor de estos 'smartphones'.

 

El diseño de los teléfonos sigue la línea marcada el año pasado, con bordes de metal y cristal Gorilla Glass por ambos lados. Ahora el cristal ha sido curvado un poco más en los bordes y se integra mucho mejor con el marco metálico. Aunque es un 'smartphone' más redondeado, con menos ángulos, cuesta un poco distinguir los nuevos modelos de los anteriores. En cualquier caso, con la calidad alcanzada el año pasado, seguramente habría sido un error abandonar esta buena senda.

 

Sin embargo, las novedades más interesantes están en sus características. Por ejemplo, tras las críticas del año pasado, Samsung ha recuperado la tarjeta microSD para ampliar el espacio de almacenamiento. En lugar de contar con su propia bandeja, las tarjetas se introducen en la misma donde se coloca la tarjeta nano SIM. De esta forma, con el mismo diseño del año pasado en este sentido ofrecen más posibilidades.

 

También ha recuperado Samsung una característica con la que sí contaba el Galaxy S5, pero que se perdió en el S6: la resistencia al agua. Ambos modelos del Galaxy S7 cumplen con el estándar IP68, por lo que ofrecen alta resistencia al polvo y al agua, hasta el punto de poder sumergirse.

 

Además, el nuevo buque insignia de Samsung mantiene otras características de 'hardware' muy apreciadas, como el lector de huellas dactilares en el botón de inicio, el sensor biométrico para medir las pulsaciones o la carga inalámbrica mediante inducción.

 

La cámara principal (12MP, 5MP en el caso de la frontal) es una de las grandes mejoras del Galaxy S7. Samsung estrena una nueva tecnología de autofoco, que emplea 24 millones de fotodiodos para la detección de los objetos a fotografíar, en lugar de 120.000 como ocurría hasta ahora. Esto se traduce en un enfoque automático cuatro veces más rápido, ya que los píxeles trabajan de forma activa para detectar la escena. Además, los píxeles del sensor son más grandes y la apertura es de f1.7, por lo que consigue captar un 95 por ciento más de luz.

 

En cuanto a interfaz de usuario, destaca el modelo edge. De nuevo, Samsung ha aprovechado la pantalla curvada para añadir accesos directos a los que se accede deslizando el dedo por el borde curvo. Además de accesos directos a aplicaciones y contactos, en el Galaxy S7 edge encontraremos rutas directas a acciones concretas, como un contacto en una 'app' de mensajería.

 

Más interesante aún es la incorporación a la interfaz del S7 edge de unos paneles de servicios concretos, que funcionan como 'widgets' con información ampliada. De momento, la compañía ha enseñado las posibilidades de esta herramienta con Yahoo, que muestra en pequeños recuadros noticias o información bursátil, sin necesidad de abrir ninguna aplicación.

 

PANTALLA SIEMPRE ENCENDIDA

 

Tal y como se había avanzado, los terminales también contarán con una pantalla "siempre encendida". Cuando el usuario apague la pantalla del Galaxy S7, predominará el negro, pero seguirán apareciendo algunas informaciones, como un salvapantallas o 'widgets' con información tal como el calendario, la hora o notificaciones. 

 

Samsung también ha ampliado el tamaño de la batería, al tiempo que ha mantenido la carga inalámbrica y la carga rápida. En el caso del Galaxy S7, el modelo de 5,1 pulgadas, la batería será de 3.000 mAh (frente a los 2.550 mAh del S6), que subirán a 3.600 mAh en el caso del Galaxy S7 edge (el edge + tenía 3.000). Con un incremento más que notable, especialmente en el caso del S7 edge (que además reduce el tamaño de su pantalla y, por lo tanto, el consumo), la duración de la batería será una de las grandes mejoras.

 

Por último, Samsung ha hecho muchos esfuerzos para que el Galaxy S7 sea un dispositivo perfecto para jugar, teniendo en cuenta que el 86% de los ingresos de la industria de las 'apps' en 2015 provinieron de los videojuegos, según la compañía.