Froilán, el primo más travieso

Froilán juega con su prima en alta mar (Foto: Europa Press)

La Reina emérita se ha llevado a casi todos sus nietos, a falta de Leonor y Sofía, a alta mar en su lancha privada para disfrutar de una jornada de chapuzones y fotos. 

La Reina Sofía ha disfrutado, un año más, con la tradición 'real' de reunir a todos sus nietos en Palma de Mallorca. Esta semana, la Reina emérita salía a navegar a bordo de la lancha Somni junto a sus nietos, Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin, así como su hija, la Infanta Elena con sus hijos, Froilán y Victoria Federica.

 

Una vez más han sido la Princesa Leonor y la Infanta Sofía las que han vuelto a ausentarse ya que disfrutan de sus vacaciones privadas junto a su madre, la Reina Letizia, mientras el Rey Felipe VI cumple con sus obligaciones en la capital de formar gobierno.

 

Los jóvenes disfrutaron al máximo realizando diferentes acrobacias mientras se daban un refrescante chapuzón. Los mayores de la familia, Froilán y Juan Valentín, se divirtieron juntos mientras compartían un 'scooter sea'. Entretanto, Miguel contemplaba con atención a su hermano y a su primo desde el trampolín de la embarcación.

 

Por su parte Victoria, envuelta en una toalla, se asomó a la popa del barco para ver a los chavales jugando en el agua, antes de unirse a ellos. Instantes después aparecían en la cubierta la Reina Sofía y la pequeña Irene. Su majestad, fiel a su elegancia, eligió un bonito conjunto de pantalón blanco y camisola con estampado en azul marino.

 

La Reina estuvo muy pendiente de los niños en todo momento y esperó pacientemente a que la pequeña Irene descendiera del barco para unirse a sus hermanos y primos. Froilán volvió a sorprender con sus travesuras, pillando desprevenida a su prima y tirándola al agua a pesar de algunos segundos de resistencia.

 

De lo que no cabe duda es que los nietos de los Reyes Juan Carlos y Sofía se llevan a las mil maravillas y el tener edades similares ayuda a que sean cómplices y confidentes.

 

Entretanto la Infanta Elena volvió a convertirse en improvisada paparazzi real inmortalizando a los jóvenes durante su jornada de juegos en el mar. Sin embargo su primogénito decidió unirse a ella y realizar algunas instantáneas. El joven decidió ponerse más cómodo para seguir tomando algunas fotos, sentando en la cubierta de la embarcación mientras charlaba con su madre.

 

De regreso a Marivent se pudo ver a Miguel, con unas gafitas graduadas, conversando con su tía y con su abuela mientras veían el resultado de las fotografías en una tablet. 

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