Fin del 'culebrón': el juez permite las esteladas en la final de Copa del Rey

Esteladas en el Camp Nou

Defiende la libertad de expresión y dice que "en ningún caso" se ha acreditado que este símbolo pueda incitar a la violencia.

 

TAMBIÉN RECURRIÓ EL FC BARCELONA

  

Con la decisión del juzgado queda en suspenso el decreto de la Delegación del Gobierno para, en virtud de la Ley del Deporte, prohibir el acceso al estadio madrileño con estas banderas identificadas con las aspiraciones independentistas en Cataluña.

  

El propio FC Barcelona también presentó ayer un segundo recurso en el mismo sentido. La prohibición ahora suspendida motivó que varios dirigentes políticos anunciaran que renunciaban a asistir a la final, entre ellos el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la regidora madrileña, Manuela Carmena.

  

El presidente de la asociación Drets, Sergi Blázquez, explicó que en el recurso pedían como "medida cautelar de efecto inmediato" la suspensión automática de la prohibición de las esteladas, con el fin de que el juzgado resolviera antes del domingo, cuando se enfrentarán el FC Barcelona y el Sevilla FC.

  

Se trata de un recurso contencioso-administrativo especial de derechos fundamentales con el que Drets esperaba que el juzgado certifique que la bandera independentista catalana no es ningún "elemento violento".

El juez de lo Contencioso-Administrativo número 11 de Madrid ha acordado permitir el acceso con banderas esteladas al estadio Vicente Calderón donde este domingo se disputa la final de la Copa del Rey de fútbol entre el FC Barcelona y el Sevilla FC.

  

La decisión se ha adoptado tras estimar parcialmente el recurso presentado por la asociación Drets, en nombre de aficionados del club blaugrana, y en contra del criterio de la Fiscalía y la Abogacía del Estado, que se alinearon con la Delegación del Gobierno para, en virtud de la Ley del Deporte, respaldar el veto a este símbolo identificado con las pretensiones independentistas en Cataluña.

  

El juez, no obstante, desestima la pretensión de Drets para que la Delegación del Gobierno tenga que emitir una nueva orden a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado donde se declarara que las esteladas pueden ser portadas y exhibidas porque no son consideradas como un símbolo que atente contra la legalidad.

  

El decreto de la Delegación incluía expresamente la prohibición de la entrada al estadio portando banderas independentistas catalanas, conocidas como esteladas, así como otros signos no constitucionales, tal y como indica la Ley del Deporte. Dicha norma prohíbe la exhibición de símbolos que inciten a la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.

  

El juez se refiere a los motivos de seguridad en un partido declarado de alto riesgo alegados por la Delegación para prohibir la entrada de una bandera que, según defiende Drets, es "un símbolo reconocido por el Parlamento de Cataluña como pacífico y no violento". La asociación recuerda que se han exhibido con anterioridad en otras manifestaciones y también en eventos deportivos.

 

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

  

El auto justifica la exhibición de estas banderas al amparo de la libertad de expresión. "Sólo los ciudadanos, y no las Administraciones e Instituciones, son los titulares de los derechos fundamentales. De ahí que haya que diferenciar el uso de banderas y símbolos por las Administraciones Publicas e Instituciones Públicas Organismos públicos, de cuando hacen ostentaciones de ellas los ciudadanos", sostiene el juez.

  

"Una libertad de expresión, continúa, que puede ser sometida a restricciones previstas por el legislador, pero no en este caso concreto al entender el juez que mostrar esteladas en un recinto deportivo no manifiesta un sentimiento o ideología que pueda, "en principio", constituir o generar violencia, racismo, xenofobia o intolerancia en el deporte.

  

El juez considera que la Administración, "dada la prontitud en la celebración del evento", no ha probado que mostrar estos símbolos puede conllevar "una perturbación grave de los intereses generales o de terceros". "Más bien genera un daño al recurrente por cuanto le impide, de forma pacífica, manifestar y expresar su ideología política sin que concurran razones y motivos con la entidad suficiente como para poder restringir el uso de un derecho fundamental", precisa.

  

"En ningún caso", añade el auto, "ha resultado probado en este momento procesal que la exhibición de la llamada estelada puede incitar a la violencia, el racismo, la xenofobia o cualquier otra forma de discriminación que atente contra la dignidad humana". El juez recuerda que su decisión se mantendrá hasta que se dicte sentencia firme que ponga fin al proceso.

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