FC Barcelona y Real Madrid se miden por séptima ocasión en una final

Blaugranas y blancos luchan por romper la igualdad de los seis duelos precedentes.

 

FINALES FC BARCELONA-REAL MADRID

1936 FC Barcelona-REAL MADRID 1-2 (Mestalla).

1968 FC BARCELONA-Real Madrid 1-0 (Santiago Bernabéu).

1974 FC Barcelona-REAL MADRID 0-4 (Vicente Calderón).

1983 FC BARCELONA-Real Madrid 2-1 (La Romareda).

1990 FC BARCELONA-Real Madrid 2-0 (Luis Casanova).

2011 FC Barcelona-REAL MADRID 0-1 (Mestalla).

El FC Barcelona y el Real Madrid se medirán este miércoles en Mestalla por séptima ocasión en una final de la Copa del Rey, con un balance igualado entre ambos equipos a tres victorias y sendas derrotas, con los blaugranas vencedores en 1968, 1983 y 1990, mientras que los blancos lo hicieron en 1936, 1974 y en la más reciente, también en Valencia, en 2011.


La primera final entre ambos tuvo el mismo escenario que la de este miércoles, un estadio de Mestalla en el que el Real Madrid se llevó el título con una victoria por 2-1 en junio de 1936 en la Copa de la República en unos momentos convulsos para el país.

El equipo entrenado por Paco Brú encarriló el partido con los tantos de Eugenio (min.6) y Lécue (min.12) y Escolá acortó distancias en el 29. El Barcelona lo intentó, pero con poco éxito y con el portero madridista Ricardo Zamora como protagonista del séptimo título copero del palmarés del Real Madrid.

Las alineaciones del partido fueron Zamora, Ciriaco, Quincoces, Pedro Regueiro, Bonet, Souto, Eugenio, Luis Regueiro, Sañudo, Lecue y Emilin, por el Real Madrid, e Iborra, Areso, Bayo, Argemi, Franco, Balmanya, Ventolrá, Raich, Escolá, Fernández, Munlloch, en el Barcelona dirigido por Patrick O'Connell.

EL BARCELONA IGUALA EL PALMARÉS

Hasta 32 años tuvieron que pasar para que el FC Barcelona se tomara la revancha en 1968, y con creces, ya que se llevó el título en el Santiago Bernabéu, con una victoria por la mínima y gracias a un gol anotado por Zunzunegui en propia puerta a los cinco minutos de partido.

En este partido, el Real Madrid de Miguel Muñoz formó con Betancort, Miera, Zunzunegui, Sanchís, Pirri, Zoco, Serena, Amancio, Groso, José Luis y Miguel Pérez y el Barcelona de Salvador Artigas, con Sadurni, Torres, Gallego, Eladio, Zabalza, Fuste, Rifé, Zaldúa Mendoza, Pereda y Rexach, evitando el doblete madridista.

La alternancia se mantuvo en los dos siguientes enfrentamientos, cuando el Real Madrid ganó en 1974 por 4-0 en el Vicente Calderón y el FC Barcelona en 1983 (2-1) en Zaragoza.

El Real Madrid de Luis Molowny sumaba el duodécimo entorchado copero, el del '74, con Miguel Ángel; José Luis (Touriño, min.84), Benito, Rubiñán, Pirri, Grosso (Zoco, min.84), Aguilar, Del Bosque, Santillana, Velázquez y Macanás, gracias a los goles de Santillana (min.6), Rubiñán (46), Aguilar (52) y Pirri (84).

Enfrente, Rinus Michels alineó a Sadurní; Rifé, Gallego, De la Cruz, Juan Carlos, Costas, Rexach, Juanito, Clares, Asensi (Martí Filosía, min.56) y Marcial, pero el equipo azulgrana, que llegaba como favorito tras su gran dominio liguero, sucumbió ante un Real Madrid que ese año fue octavo en la Liga.

EL BARÇA DE MARADONA CONQUISTA EL TÍTULO

Mientras, en 1983 el FC Barcelona que entonces lideraba Diego Armando Maradona y entrenaba César Luis Menotti, pudo resarcirse de su discreta campaña liguera con el triunfo por 2-1. Víctor, tras pase del 'Pelusa', adelantó a su equipo a la media hora de juego.

Santillana (min.50) logró el empate tras una mala cesión de Gerardo a Urruti, antes de que Marcos, certificara el título para los azulgrana en los últimos instantes del partido cabeceando un pase de Julio Alberto para delirio azulgrana.

Menotti alineó a Urruticoechea; Sánchez, Migueli, Gerardo, Julio Alberto, Esteban (Moran, min.80), Schuster, Víctor, Marcos, Maradona y Carrasco, mientras Di Stéfano contó con Miguel Ángel; San José, Bonet, Metgot, Camacho, Ángel, Salguero, Gallego, Stielike, Juanito (Isidro, min.80) y Santillana.

El último duelo entre ambos también tuvo lugar en el Luis Casanova de Valencia, aunque en este caso el encorchado fue para el cuadro azulgrana, que se impuso en 1990 por 2-0 en el Luis Casanova, con tantos de Amor y Julio Salinas. Tampoco en este caso ninguno de los dos equipos logró el doblete, ya que el Real Madrid de la 'Quinta del Buitre' conquistó el título liguero con John Benjamin Toshack, mientras la Copa fue para los de Johan Cruyff en una final apasionante y no exenta de polémica.

Los Zubizarreta, Aloisio (Serna, min.30), Koeman, Alexanko, Amor (Soler, min.70), Bakero, Eusebio, Roberto, Julio Salinas, Laudrup y Begiristain doblegaron al equipo de Buyo, Chendo, Hierro, Ruggeri, Sanchís, Gordillo; Míchel (Aldana, min.77), Schuster, Martín Vázquez, Butragueño (Julio Llorente, min.63) y Hugo Sánchez.

El Real Madrid había conquistado su quinta liga consecutiva y el Barcelona de Cruyff no funcionaba, pero aquel partido fue para muchos el punto de inflexión en el cambio de ciclo. Hierro fue expulsado al filo del descanso, Amor marcó el primer tanto tras un rechace después de un 'trallazo' de Koeman y Salinas sentenció el triunfo en el último duelo directo.

EL MADRID PINTA MESTALLA DE BLANCO

De nuevo en Valencia y en Mestalla, en 2011, se vivió la última y única final 'moderna' entre estos máximos y eternos rivales. Al choque se llegaba con 3-2 para el Barça en el balance, pero el Real Madrid de José Mourinho se encargó de pintar de blanco el feudo valencianista y poner, gracias a un gol de Cristiano Ronaldo en la prórroga, el empate en el global de finales 'clásicas'.

Fue un duelo entre Mourinho y Guardiola, entre dos estilos enfrentados que se vieron la cara en un sinfín de ocasiones y con general predominio del fútbol asociativo blaugranas. En cambio, en esta final copera de una temporada en que el Barça ganó la Liga de Campeones (Wembley), Supercopa de Europa, Mundial de Clubes, Liga y Supercopa de España, el título copero fue para los blancos.

Cristiano Rolando se elevó al aire de Valencia y cabeceó un balón que se convirtió en el gol con el que el Real Madrid se impuso al FC Barcelona en la final de la Copa del Rey, quebrando una sequía de 18 años de títulos coperos y empañando la trayectoria inmaculada del equipo azulgrana que propuso y mereció mucho más, peor que no encontró la vía para batir a Iker Casillas.