Famosa promueve con el Juegorama hacer del juguete un producto responsable

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El grupo Famosa ha presentado las conclusiones de la IV edición de Juegorama, su laboratorio de ideas para el desarrollo responsable de la fabricación de juguetes. La compañía espera que la campaña navideña muestre síntomas de mejoría con respecto al año anterior.

Las muñecas de Famosa se dirigen al portal de las ilusiones, pero detrás de un nombre, un juguete, una ilusión, existe un auténtico trabajo de laboratorio que la compañía engloma en su Juegorama. En su cuarta edición, se ha centrado en analizar el juguete responsable en el marco de un lema: "Es juego de todos".

 

Juegorama de Famosa ha analizado el concepto de juguete responsable partiendo de tres puntos de vista: el compromiso de la empresa con la sostenibilidad económica, social y ambiental, la Responsabilidad Social Corporativa en el sector del juguete y la perspectiva del consumidor final. Representantes de la industria juguetera, consumidores, entidades de educación para el consumo responsable, del mundo académico, organizaciones de la sociedad civil o publicistas, han participado en este estudio que incluyó grupos de discución de padres y se completó con encuestas telefónicas.

 

El consejero delegado de Famosa, José de la Gándara, resaltaba la calidad del trabajo desarrollado en este Juegorama , que supone toda una hoja de ruta para su compañía. "Recoge de forma cualitativa y cuantitativa datos que marcan el camino que debemos seguir fabricantes, distribuidores y consumidores para hacer del juguete un producto responsable", comenta para insistir en el compromiso de Famosa con la Responsabilidad Social y la llamada triple cuenta de resultados: económica, social y ambiental. 

 

En la misma línea, el director general de ventas y marketing de Famosa, Eduardo Garagorri, resalta la visión global que ofrece este Juegorama, fundamental para el objetivo final de la compañía. "“Expertos de múltiples campos han colaborado con El Juegorama para ofrecernos una visión completa de los riesgos y oportunidades a los que nos enfrentamos y nos enfrentaremos en el futuro. No debemos olvidar que el destinatario final del juguete es el niño y que bien usado contribuye de manera muy positiva a su desarrollo integral y bienestar, así como a la transmisión de valores. Con este estudio queremos abrir un debate sobre el concepto de juguete responsable desde la perspectiva de los productores, la RSC en el sector y el consumidor”.

 

NÚMERO DE JUGUETES, TIEMPO Y COSTE

 

Juegorama ofrece datos interesantes como que siete de cada diez padres (69,9%) consideran que sus hijos tienen un número excesivo de juguetes mientras que sólo el 1,4% de los padres lo consideran insuficiente. Dos tercios de los entrevistados (64,6%) consideran que sus hijos pasan jugando el tiempo adecuado, mientras que una cuarta parte (25,3%) considera que es insuficiente. Uno de cada diez padres (9,9%) lo considera excesivo. El gasto medio al año en juguetes entre los padres entrevistados es de 182,3 euros.

 

La calidad (9,16%) y la seguridad (8,73%) de los juguetes son dos factores de compra que los padres con hijos entre 3 y 10 años más consideran. Conforme el niño va creciendo, estos factores pierden peso y los padres se dejan guiar por la demanda de los niños. Para los expertos un juguete seguro debe cumplir la Directiva Europea del Juguete, con un correcto etiquetado y ser inofensivo en un sentido amplio. El juguete de calidad debe estar bien diseñado, activar la imaginación del menor, transmitir valores positivos, no promover el consumo por el consumo y aportar información suficiente sobre el fabricante.

 

LA RSC EN LA INDUSTRIA DEL JUGUETE

 

Los padres encuestados en la IV edición del Juegorama de Famosa consideran que la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en las empresas es más que nada una herramienta de marketing (7,38 sobre 10). La “convicción y creencia en los valores de la RSC como identidad de empresa” como factor influyente en su actividad diaria registra una media de 5,7.

 

El estudio “Es juego de todos” se detiene en los cuatro ejes de los principios sobre los que se asienta el Pacto Mundial: derechos humanos, normas laborales, medios ambiente y anticorrupción. Los padres encuestados (9,43%) consideran el respeto a los derechos humanos como el aspecto más importante a tener en cuenta por los productores de juguetes. En segundo lugar se sitúa el respeto por las normas y derechos laborales de los trabajadores (9,42%) y en tercer lugar el respeto por el medio ambiente (9,26%). Por último, la lucha contra la corrupción es un aspecto destacado en torno al 9%.

 

Ocho de cada diez entrevistados (81,3%) valora con las máximas puntuaciones (9 y 10) el concepto del ‘juguete responsable’, en cuanto que consideran como innegable la responsabilidad moral parental.

 

Mientras, los expertos definen un juguete responsable al que reúne cinco características fundamentales: divertido y atractivo para el niño,  facilita el desarrollo,  promueve valores positivos, fomenta la salud física, mental y emocional, respetuoso con las personas y el medio ambiente y que se produce de manera ética y rentable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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