Fallece la Madre Pilar, antigua Abadesa del Monasterio Cisterciense de Santa Ana

El pasado sábado fallecía a los 90 años la Madre Pilar Cubillo Pérez, Madre Cisterciense que fue durante muchos años la abadesa del Monasterio de Santa Ana, situado a las afueras de la capital abulense, y quien llevó a cabo el traslado del Monasterio desde la Plaza de Santa Ana a su actual ubicación en la carretera de Sonsoles

La Madre Pilar llegó a Ávila el 26 de Marzo de 1940, fecha en que ingresó en el Monasterio Cisterciense de Santa Ana, con tan sólo 17 años. Vino concretamente para ingresar monja y no tuvo ningún tiempo de estancia en la ciudad, pues no tenía familia aquí. Pero en esta diócesis y en este Monasterio Cisterciense fue su profesión solemne el 31 de mayo de 1945.

 

Vivió la vida monástica con gran ilusión y entrega compartiendo con cuantos la trataban la riqueza de dones con los que Dios la había dotado. Fue maestra de novicias y después Abadesa durante 30 años llevando a cabo el traslado de la Comunidad desde el antiguo Monasterio situado en la Plaza de Santa Ana, hasta el actual (que se encuentra en la Carretera de Sonsoles), con gran fortaleza y acierto.

 

Desde el Obispado de Ávila señalan que la actual Abadesa del Monasterio de Santa Ana cuenta que “los rasgos de su personalidad humana son muy ricos. Era muy guapa y así la llamaban, "la monja guapa". Además tenía una simpatía natural arrolladora que conquistaba a cuantos y cuantas la trataban, muy valiente y firme a la vez que femenina”.

 

También relata un episodio que le marcó de por vida, cuando después de la guerra del 36 tuvo que salir por enfermedad (dada la precariedad de la comunidad), para cuidarse en su casa de Perazancas, un pueblo de Palencia; allí tuvo muchas propuestas para dejar el camino de la vocación religiosa, a las que dio un NO rotundo.

 

Señalan también que en el monasterio era muy amante de los valores monásticos: Lectio Divina, Oración y Trabajo Manual. Y siempre quedará constancia de lo mucho que quería a todos los sacerdotes de Ávila, a quienes no dudaba en ayudar con su oración y acogida.

 

La Madre Pilar recibió cristiana sepultura en la tarde del domingo en el cementerio del Monasterio, y este lunes se ha celebrado también en dicho Monasterio una Misa Exequial por su alma.