Excalibur, el perro de la enfermera con ébola que ha conmocionado a la sociedad, ya ha sido sacrificado

Nunca una mascota había generado tanta expectación mediática. El caso de Excalibur, el perro de Teresa Romero, la auxiliar de enfermeríainfectada con el virus del ébola, ha conmocionado a la sociedad y ha unido a manifestantes para impedir su sacrificio aunque no lo han conseguido.

 

Excalibur, el perro de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada de ébola, ya ha sido sacrificado, han informado a Europa Press fuentes de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. El animal será llevado a una incineradora de Paracuellos del Jarama.

 

Han sido miembros del laboratorio de Seguridad Biológica de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) los que se han encargado de llevar a cabo el sacrificio del animal, "que no ha sufrido".

 

En un comunicado, el departamento que dirige Javier Rodríguez ha explicado que se ha cumplido esta tarde con la resolución que indicaba la eutanasia del perro y que el animal ha sido sedado previamente para evitar su sufrimiento.

 

Posteriormente, siguiendo el protocolo previsto, su cuerpo ha sido introducido en un dispositivo precintado de seguridad biológica, trasladado para su incineración en una instalación autorizada para ello --está ubicada en Paracuellos--.

 

La imagen de Excalibur ha dado la vuelta al mundo y ha provocado una revolución en las redes sociales donde, se ha convertido en trending topic en Twitter con el hashtag#SalvemosaExcalibur. Asimismo, se creo una petición en la plataforma www.change.org que ya tiene más de 200.000 firmantes.

 

El nombre de este perro es igual de famoso que su portador. Excálibur es nada menos que el nombre de la espada legendaria del Rey Arturo, protagonista durante la historia de mitos y leyendas y que el cine ha utilizado para protagonizar algunas de sus películas más legendarias.

 

Esta mañana más de medio centenar de manifestantes se concentraban frente a la vivienda de la auxiliar de enfermería y su marido, Javier Limón, para evitar que la Consejería de Sanidad entrara en el piso de la localidad madrileña de Alcorcón y cogiera al perro.

 

A pesar de que el traslado de Excalibur estaba programado para esta mañana con el objetivo de prevenir el contagio de la enfermedad, no ha sido hasta por la tarde cuando se ha procedido a sacarlo de la casa para posteriormente sacrificarlo.

 

El perro, cuya raza parece era mestiza, vivió la situación desde la terraza de su casa, donde manifestantes estuvieron agolpados pidiendo que no se le sacrificaran con pancartas donde se podía leer "Excalibur, the world is with you".