Esther Cañadas padece una larga enfermedad... vasculitis

La modelo ha estado bajo un tratamiento con cortisona, un medicamento que tiene entre sus efectos secundarios la hinchazón y la retención de líquidos.

Esta semana conocíamos que la modelo Esther Cañadas estaba embarazada. Una fantástica noticia que devuelve la sonrisa a la top después de estos difíciles meses en los que ha tenido que enfrentarse a su exprometido, el empresario Vikram Chatwal, en los juzgados porque este le requería judicialmente que le devolviese su anillo de compromiso.

  

Esther comienza una nueva etapa con un bebé en camino y con su enfermedad superada. Una dolencia que solo conocía su círculo más cercano y que la he llevado durante estos últimos años ha vivir un sorprendente cambio de imagen. Esther Cañadas fue diagnosticada hace aproximadamente cinco años de una vasculitis, un tipo de enfermedad reumatología, que surge sin aparentes causas aunque puede tener una predisposición genética del paciente.

 

Miguel Ángel González-Gay ,reumatólogo del Hospital Xeral de Lugo y miembro de la Sociedad Española de Reumatología (SER, ha explicado a Europa Press qué es la vasculitis: "Es un grupo heterogéneo de enfermedades que se caracterizan por la inflamación en los vasos sanguíneos, dando lugar a un espectro clínico de manifestaciones muy variado: en la piel, en el tubo digestivo, a nivel renal e incluso a nivel neurológico". Si quieres saber más acerca de la enfermedad de Esther Cañadas pincha aquí.

  

La modelo ha estado bajo un tratamiento con cortisona, un medicamento que tiene entre sus efectos secundarios la hinchazón y la retención de líquidos; lo que explicaría el aparente cambio de imagen sufrido por la actriz.

 

    

Hace un año podíamos ver a Esther con un poco más de peso y la cara bastante hinchada, ahora ha recuperado la figura que enamoró a las pasarelas de moda tan importantes como la de París, Milán o Nueva York. Musa de la firma Donna Karan junto al que fue su marido, el guapo modelo Mark Vanderloo, Esther alcanzó con 22 años lo más alto en el mundo moda.

  

Tras una romántica boda en la Toscana con Mark, el matrimonio se divorció a los pocos años y la modelo encontró de nuevo el amor en los brazos del motorista Sete Gibernau. Un matrimonio que también fracasó. Poco afortunada en el amor, Esther vive su próxima maternidad acompañada por su familia y amigos, sin ningún hombre en el horizonte que vuelva a encender la chispa del amor en la guapa modelo.