Estados Unidos iguala a Yugoslavia con cinco oros

Irving firmó una gran final

La selección estadounidense ha conseguido este domingo su quinta medalla de oro en una Copa del Mundo después de doblegar este domingo a Serbia en la final de la presente edición.

Un país, el balcánico, con el que empata -contando a Serbia dentro de la antigua Yugoslavia- a títulos mundiales, a medallas de oro en un torneo en el que también finalizó en lo más alto del podio en las ediciones de 2010, 1994, 1986, 1954.

 

El equipo norteamericano se hizo con una presea dorada en un Mundial por primera vez en el año 1954. Después de perder la final de la primera edición -en 1950, ante Argentina-, los estadounidenses inauguraron su casillero particular de oros cuatro años más tarde, en Brasil, donde doblegaron a la anfitriona en la final (62-41).

 

Después de ese título, tuvieron que pasar 32 años y dos finales más perdidas para que los estadounidenses volvieran a saborear las mieles del triunfo. Fue en 1986, en el primer campeonato mundial que se jugaba en España, y su rival en la final fue la extinta Unión Soviética, a los que derrotaron 87-75, con Kenneth Smith y David Robinson como máximos anotadores de la final.

 

En 1994, ya con profesionales en liza -hasta 1992 no podían competir jugadores de la NBA en mundiales-, Estados Unidos conquistó su tercera corona mundialista en un torneo en el que uno de los pivots más dominantes de la historia, Shaquille O'Neal, hizo suyo el torneo y se coronó MVP con unas medias de 18 puntos y 8.5 rebotes. En la final, Estados Unidos arrasó a Rusia (137-91), en la final con mayor diferencia de puntos (46), de la historia.

 

El último campeonato del Mundo que venció Estados Unidos, tras varias decepciones como la del Mundial que acogieron en Indianápolis en 2002 o la del 2006, con LeBron James y Carmelo Anthony, entre otros, en el equipo, los norteamericanos se desquitaron en el 2010, un campeonato que, como el que acaba de terminar este domingo y como el de 1994, dominaron de principio a fin.

 

Hace cuatro años, en Turquía, Kevin Durant tomó el relevo de 'Shaq' en el MVP de la competición. El de Oklahoma City promedió 22.8 puntos por partido y lideró con 38 puntos en semifinales y 28 en la final, en la que los americanos vencieron a los anfitriones para conseguir el que hasta este domingo era el cuarto oro.

 

Este domingo, en una final que solo tuvo historia durante los primeros cuatro minutos, los estadounidenses consiguieron hacer buenos los pronósticos que la daban como campeona después de no dar ninguna opción a Serbia de dar la que hubiera sido una de las mayores sorpresas de la historia del baloncesto.