EspañaDuero aumenta hasta el 3% el crecimiento para Castilla y León en 2016 y prevé un avance del 2,1%

Imagen de la presentación de la coyuntura económica de Castilla y León. ALBERTO MINGUEZA

Las provincias de Palencia y Burgos (3,3% en ambos casos) pueden ser las que registren un mayor crecimiento de la actividad en 2016, junto con Valladolid y Ávila (en torno al 3%).


 

VALLADOLID, A LA CABEZA DEL CRECIMIENTO REGIONAL

 

En lo que se refiere a las provincias de Castilla y León, en el segundo trimestre de 2016 todas han registrado un incremento interanual de la actividad, según estimaciones de nuestro Indicador Sintético de Actividad, más acusado en Burgos (3,7%), Palencia (3,6%) y Valladolid (3,5%).

 

La provincia de Ávila (3,4%) ha mostrado una mejora similar a la media regional, siendo algo menos intensos los crecimientos de León y Zamora (3,2% en ambas), Segovia y Salamanca (3,1% en ambas) y Soria (3,0%).

 

Por su parte, las previsiones para el conjunto de 2016 apuntan igualmente a una subida generalizada de la actividad económica, que sería algo más intensa en Palencia y Burgos (3,3% en ambas), en tanto que Valladolid, Ávila, Zamora y León mostrarían avances muy similares a la media regional, con tasas entre el 3,1% de la primera y el 2,9% de las dos últimas.

EspañaDuero ha presentado en Valladolid el séptimo número de su publicación “Previsiones Económicas de Castilla y León”, que recoge los datos correspondientes al segundo trimestre de 2016, así como las previsiones de crecimiento para los años 2016 y 2017. En el segundo trimestre, el Producto Interior Bruto (PIB) de la región ha crecido un 0,9% respecto al primer trimestre, situándose la variación interanual en el 3,4% (tasa similar a la de España según la serie sin corregir de estacionalidad y efectos de calendario). Para el conjunto del año, las estimaciones de este estudio señalan una subida del PIB del 3%, tres décimas superior al estimado en junio, que se moderaría hasta el 2,1% en 2017.

 

El contexto económico internacional parece haber superado, en principio, las previsiones especialmente negativas tras el resultado del referéndum relativo al abandono de la UE por parte de Reino Unido, aunque sigue afrontando numerosas incertidumbres que entorpecen una recuperación más sólida. De hecho, las dudas en torno a las perspectivas mundiales han aumentado, y la información más reciente señala que la actividad y el comercio mundiales se han ralentizado moderadamente. En este sentido, las previsiones publicadas por el Fondo Monetario Internacional en julio estiman una recuperación más gradual del PIB mundial, con un crecimiento previsto del 3,1% en 2016, una décima inferior a la anterior previsión.

 

En el caso de la economía española, la subida del PIB para el segundo trimestre de 2016 ha sido del 0,8%, una décima más del avance estimado previamente por el Banco de España y el INE, lo que supone un crecimiento interanual del 3,2%, tan solo dos décimas inferior al del primer trimestre. De este modo, parece que la ralentización esperada está siendo más suave de lo previsto, de forma que las últimas proyecciones del Gobierno recogen un avance del PIB en 2016 del 2,9%, que se frenaría hasta el 2,3% en 2017.

 

CRECIMIENTO CONTINUADO

 

Según la Contabilidad Regional Trimestral de Castilla y León, el PIB ha mantenido un perfil creciente en el segundo trimestre, registrando un crecimiento interanual del 3,4%, una décima menos que entre enero y marzo. Por su parte, el empleo (medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo) ha aumentado a un ritmo similar al del primer trimestre, moderándose ligeramente el ritmo de subida de la productividad.

 

Este crecimiento se ha sustentado en la fortaleza de la demanda interna, que ha supuesto una contribución de 3,5 p.p. al avance interanual del PIB, un punto más que en el trimestre previo. El impulso de la demanda interna se ha debido, fundamentalmente, al mayor crecimiento del gasto en consumo, derivado del repunte en el gasto de las Administraciones Públicas (2,2% frente al -1,7% anterior), en tanto que el gasto en consumo de los hogares ha crecido un 3,9%, la misma tasa que en el primer trimestre. Asimismo, se ha acelerado ligeramente el ritmo de avance de la formación bruta de capital, hasta el 3,2%, repuntando la subida de la inversión en bienes de equipo hasta el 6,2%.

 

Este mayor incremento de la demanda interna ha coincidido con una aportación nula de la demanda exterior a dicho crecimiento, tras cuatro trimestres consecutivos de aportaciones positivas, lo que se ha debido al repunte más intenso en la mejora de las importaciones que de las exportaciones. En concreto, las exportaciones han crecido un 5,2% interanual en el segundo trimestre, casi dos puntos más que en el anterior, en tanto que las importaciones se han incrementado en un 5,1%, en torno a 3,2 p.p. más que en el primer trimestre.

 

Desde la perspectiva de la oferta, durante el segundo trimestre se ha prolongado el tono expansivo de la actividad y, exceptuando las ramas energéticas (-2,7%), el Valor Añadido Bruto ha crecido en el resto de sectores productivos a tasas por encima del 1,5%. Destacan los aumentos superiores al 5% del sector industrial y del agrario, aunque por su aportación al PIB cabe resaltar el avance del sector servicios (2,9%).

 

MERCADO LABORAL

 

En lo que respecta al mercado de trabajo, la creación de empleo se ha intensificado ligeramente en el segundo trimestre, tanto en términos EPA como de Contabilidad Regional, aunque se observa una cierta desaceleración en el crecimiento de la afiliación a la Seguridad Social. Según la EPA, la población activa ha disminuido un 0,5% en términos interanuales, debido al descenso en la población en edad de trabajar. Por su parte, el número de ocupados ha crecido un 2,3% (2,1% en el primer trimestre), intensificándose el ritmo de mejora en la industria y los servicios. A su vez, destaca la subida en el número de trabajadores por cuenta propia, entre los asalariados con contratación temporal y entre los ocupados a tiempo completo. Teniendo en cuenta esta evolución, el número de parados ha descendido un 12,5%, situándose la tasa de paro en el 16,3% (20,0% en España), alrededor de dos puntos inferior a la de un año antes.

 

En cuanto a las previsiones de crecimiento para Castilla y León, las estimaciones señalan un incremento del PIB del 3% para el conjunto de 2016, lo que supone un avance similar al de 2015, y tres décimas superior al estimado en junio, dado el mejor comportamiento del gasto en consumo y de las actividades productivas, con excepción de la construcción. Respecto a la demanda, se ha revisado al alza el crecimiento previsto tanto para el consumo de los hogares como para el de las Administraciones Públicas, hasta el 3,4% y 0,2%, respectivamente, mientras que el incremento de la inversión se mantendría en el 2,9%. En cuanto a la oferta, se ha revisado a la baja el crecimiento previsto para la construcción (1,4%), mientras que las tasas superarían el 2,5% en el resto de sectores, destacando el aumento de la industria (3,9%).

 

En lo que respecta al mercado laboral, se estima una mejora en el número de ocupados del 2,0% en 2016 (2,6% en España), destacando el aumento en el sector industrial (5,1%), si bien en términos absolutos resulta más elevado el crecimiento en el sector servicios, que concentra casi el 70% del empleo en la Comunidad Autónoma. Teniendo en cuenta el descenso previsto de la población activa (-0,4%), el número de parados puede descender un 11,3%, estimándose una tasa de paro del 16,3% en el promedio del año (19,9% en España), dos puntos inferior a la registrada en 2015.

 

Para 2017, este estudio apunta a un crecimiento de la economía del 2,1%, casi un punto inferior al previsto para 2016, como resultado de la menor influencia de los vientos de cola que han favorecido la mejora en trimestres anteriores (política monetaria, precio del petróleo o impulso fiscal).

 

 

Noticias relacionadas