España vuelve al rol de verdugo

Waterpolo

España se pasa al rol de verdugo ante Hungría

La selección femenina de waterpolo ha ganado (11-10) este jueves a Hungría en su segundo partido en el torneo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro para tomar aire, tras la derrota inicial ante Estados Unidos, y vestirse de nuevo el traje a medida de verdugo de las magiares, que plantaron cara pero se toparon con una gran versión de las 'guerreras'.


Contra el viento, contra el color verde de la piscina del Centro Acuático Maria Lenk, contra el pesimismo de la dura derrota contra las estadounidenses y contra la brillante actuación de Barbara Bujka y sus 5 goles. Contra todo esto lucharon las jugadores de Miki Oca y salieron airosas, sacando a flote su mejor juego.

En un tercer cuarto para enmarcar (4-1) y con un parcial en juego de 4-0 se pusieron 10-7 arriba para oler el triunfo. Lo saborearon y lo pelearon, haciendo inútil la exhibición de Bujka, imparable en la boya, en la distancia y en los penaltis, con tres lanzamientos para ella y otro para Rita Keszthelyi todos anotados.

Y es que tanto Laura Ester, que volvió a volar alto como en el Mundial de Barcelona 2013, como una Anni Espar que apareció fugaz pero clave para anotar dos goles seguidos y robar un balón providencial en defensa, fueron algunas de las chispas que encendieron el fuego en los ojos de unas españolas ambiciosas y dolidas. También marcó sus primeros goles Judith Forca y se vio una mejor versión de Laura López o Roser Tarragó.

Cayeron ante Estados Unidos, la vigente campeona olímpica y Mundial y clara favorita a repetir ese oro. Pero se recuperaron con creces. Hungría ganó a China por 13-11 en su estreno, pero se quedaron con las ganas de vencer a unas 'guerreras' que ya les apearon tanto en Londres 2012 como en el Mundial de Barcelona 2013 y el Europeo de Budapest 2014.

No hubo revancha magiar, sino todo lo contrario. Las españolas se vistieron, tirando de orgullo, de verdugo y no de víctima. Las 'guerreras' le tienen tomada la medida a Hungría y esta victoria da a las de Miki Oca ánimos para seguir fuertes y olvidar el varapalo, aunque entrara dentro de lo previsto una derrota, que fue el verse tan superadas por las estadounidenses.

España, dispuesta a saborear medalla y a conquistar el oro olímpico perdido hace cuatro años, deberá seguir mejorando, como hizo ante Hungría, aprendiendo de esa derrota inicial ante Estados Unidos para llegar a buen puerto. Dejada atrás la presión de ganar el primer partido, si ganan a una China que todavía no ha ganado serán cuanto menos segundas, evitando a Italia y, en teoría, a las estadounidense en una hipotética semifinal.