España tiene un problema muy serio: Es vieja

Lactancia materna

Castilla y León, junto con País Vasco, Galicia, Comunidad de Madrid, Navarra, Cantabria, Asturias y Aragón, tiene una edad media de maternidad por encima de los 32 años.

Asimismo, Asturias (0,99), Canarias (1,04), Galicia (1,07) y Cantabria (1,15) tienen un índice de fecundidad de apenas un hijo por mujer, lo que las sitúa en una situación de natalidad crítica, según el estudio 'Demografía y Natalidad en España', del Instituto de Política Familiar.

Aunque la mayoría de los españoles quisiera tener 2,3 hijos de media, lo que aseguraría el nivel de reemplazo generacional (2,1 hijos/mujer), la realidad es que el índice de fecundidad en España es de apenas 1,3 hijos/mujer, lo que coloca a nuestro país en el furgón de cola de la natalidad en Europa.

En España nacen 114.000 niños menos que en 1980 a pesar del aumento de la población en casi 9 millones de personas desde ese año y de la inyección de la natalidad de las madres extranjeras (75.714 nacimientos en 2014), sin la cual estaríamos en niveles del año 1995.

Según el estudio, el déficit de natalidad en nuestro país es tan grande que se necesitarían, al menos, 260.000 nacimientos más de los que se tienen anualmente para asegurar el nivel de reemplazo generacional.

Las españolas son las mujeres de la UE que tienen sus hijos más tarde, lo que dificulta la posibilidad de que haya un aumento de nacimientos en los próximos años. La edad de maternidad ha subido en más de 3,5 años desde 1980.

España registró 108.690 abortos en 2013, es decir, 1 aborto cada 4,8 minutos, y se ha convertido en el tercer país de la UE, tras Francia y Reino Unido, con mayor número de abortos, que se ha convertido en una de las principales causas del bajo índice de natalidad. Desde su legalización en 1985, se han contabilizado más de 1,9 millones de abortos.

La población española ha pasado de ser más de 47 millones de personas en 2010 a 46,4 millones en 2015, lo que ha supuesto un descenso de 600.000 personas. Asimismo, se ha pasado de 410.000 nacimientos de madres españolas en 2008 a 350.000 nacimientos en 2014, lo que ha supuesto un descenso de 60.000 nacimientos. Esto ha provocado que el crecimiento natural de los españoles lleve 3 años en negativo, alcanzando en 2014 la cifra récord negativa de -32.777 (350.555 nacimientos y 383.742 defunciones).

Pese al descenso de 1,3 millones de inmigrantes debido, sobre todo, a la crisis económica, la población inmigrante en España es de 4,4 millones (9,5% de la población total), esto hace que uno de cada diez personas en nuestro país sea inmigrante.

UNA NACIÓN VIEJA

España se ha convertido en una nación vieja, pues ya hay 1,5 millones más de personas mayores que jóvenes. Uno de cada cinco españoles (18,5%) es mayor de 65 años, y las personas mayores de 80 años ya son más de 2,7 millones y representan el 6% de la población. Además, la esperanza de vida está creciendo a un media de 1,3 años cada 5 años, y la esperanza de vida al nacer alcanza los 83 años.

El déficit de natalidad y el incremento de la esperanza de vida (mayor población mayor) ha provocado el aumento de la edad media de la población española, que ha superado los 42 años, y el derrumbe de la pirámide poblacional española. Así, el tramo de población con mayor porcentaje ha pasado la comprendida entre las edades de 20-24 años en 1996 a ser de la de 40-50 años en 2015.

Según el estudio, este escenario demográfico de envejecimiento poblacional no tiene precedentes históricos y, de seguir esta tendencia, las consecuencias del invierno demográfico en el año 2050 serán catastróficas. En concreto, uno de cada tres españoles (32,1%) tendrá más de 65 anos y uno de cada nueve será mayor de 80 anos, que alcanzara los 6 millones de personas.

A su vez, la pirámide poblacional se habrá invertido, de manera que los mayores de 80 años será el mayor segmento de edad, y también se producirá una gran desproporción con respecto a la población activa, pues por cada tres mayores de 65 años sólo habrá cinco personas en edad activa.

PROPUESTAS

Ante este escenario, desde el Instituto de Política Familiar hacen una serie de propuestas, entre ellas, un pacto de estado por la natalidad y la demografía, la elaboración de un libro blanco sobre la natalidad en España, creación de una subcomisión no permanente en el Congreso para analizar el envejecimiento poblacional y el déficit de natalidad en España.

Al mismo tiempo, plantean la creación de una conferencia sectorial de la natalidad y población; la realización de campañas de sensibilización social, concienciación y de promoción de la importancia de la maternidad y la paternidad, la natalidad y el embarazo, y la realización de encuestas del CIS periódicas y específicas sobre las necesidades y problemas de las familias españolas en general y en particular de la situación de las mujeres y las familias a la hora del embarazo.

Igualmente, piden el incremento de la prestación de la ayuda directa por hijo a cargo hasta una cuantía que alcance la media de la Unión Europea; la actualización anual de las prestaciones directas y fiscales según el IPC, evitando así su depreciación con la inflación; y la universalización de las ayudas directas y fiscales actuales y futuras eliminando los límites de renta que impiden el acceso a dichas ayudas a la mayoría de las familias españolas.