España humilla a Argentina desde dentro

Octavo partido amistoso y octava victoria para el combinado al mando de Orenga, que optó por conceder descanso a Rudy Fernández, Felipe Reyes y Álex Abrines por prudencia.

 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ESPAÑA: Rubio (9), Llull (9), Navarro (12), Pau Gasol (13) y Marc Gasol (14) -quinteto inicial--; Rodríguez (8), Calderón (3), Claver (2), Ibaka (13) y Díez (3).

  

ARGENTINA: Campazzo (9), Prigioni (7), Nocioni (10), Scola (2) y Delia (-) --quinteto inicial--; Gallizzi (2), Laprovittola (-), Gutiérrez (-), Herrmann (11), Bortolín (2) y Safar (10).

  

PARCIALES: 25-10, 23-15, 19-16 y 19-12.

  

ÁRBITROS: Conde, Redondo y Garmendia. Eliminado el argentino Gallizzi por faltas personales.

  

PABELLÓN: Palacio de los Deportes de Madrid. Lleno. Presidió el partido el rey Felipe VI.

España ha cerrado su gira de preparación para la Copa del Mundo, en la que debutará el próximo sábado frente a Irán, con un arrollador triunfo frente a otra de las aspirantes, una selección argentina (86-53) rendida al poderoso juego interior de un adversario que se regaló una gran despedida en el Palacio de los Deportes de Madrid antes de afrontar la hora de la verdad.

  

Octavo partido amistoso y octava victoria para el combinado al mando de Juan Antonio Orenga, que optó por conceder descanso a Rudy Fernández, Felipe Reyes y Álex Abrines por prudencia con sus respectivos problemas físicos. El equipo español ni se despeinó con las ausencias y volvió a construir su particular fortín bajo los aros apoyado en la fortaleza de Marc Gasol (14 puntos y 10 rebotes), su hermano Pau (13 y 11) y Serge Ibaka (13 y 8).

  

Los tres jugadores interiores se repartieron la escabechina que reflejó claramente la estadística de rebotes (55-28) frente a un Luis Scola desbordado por la acumulación de trabajo. Antes de cerrar el primer cuarto, y con sendos triples de Pau y Marc a modo de guinda en el perímetro, España ya dominaba claramente (25-10) mientras Sergio Rodríguez, el más aclamado en su pista favorita, dejaba sus habituales pinceladas de talento.

  

Pese al esfuerzo de otro 'viejo rockero' como Walter Herrmann, Argentina no podía contener las múltiples vías de agua cerca de su aro y la ventaja se fue estirando sin remedio hasta que un parcial de 9-0 situó una máxima de 25 puntos antes del descanso (48-23). El anfitrión caricaturizaba por momentos al campeón olímpico de Atenas 2004.

  

La superioridad española atravesó una lógica fase de adormecimiento en la segunda parte, que Orenga empleó para realizar pruebas, como los minutos con el 'Chacho', Calderón y Llull jugando al mismo tiempo, y los pívots locales para seguir machacando el aro albiceleste a la menor oportunidad. Argentina no podía poner puertas al campo en la pintura.

  

Las cuitas entre Ibaka y Nocioni, pasado y futuro del Real Madrid, animaron un último cuarto en la que España se animó de nuevo y llegó a dominar por 33 puntos (83-50) tras una jugada espectacular del hispano-congoleño, que primero taponó en defensa y después corrió todo el campo para engatillar el 'alley-oop' brindado por Ricky Rubio. El Palacio de Deportes acabó haciendo una ola a la que se sumó hasta el Rey don Felipe, guinda de una gira impecable que refuerza la candidatura de España para conquistar el mundo en casa a partir del próximo sábado.