España-Duero y sindicatos se citan este martes por el plan de reestructuración

Edificio Botines, Sede De Caja España-Caja Duero En León.

CEISS convoca a los sindicatos para constituir la mesa de negociación de una reestructuración que afectará a plantilla, sucurslas y participaciones en empresas y que viene impuesta por Europa.

El Banco de Caja España de Inversiones Salamanca y Soria (CEISS) ha anunciado a la representación legal de los trabajadores la necesidad de constituir la mesa de negociación para el inicio de un proceso de reestructuración laboral. Según representantes sindicales la cita será este martes, 5 de abril, y prevén que se centre en posibles "desvinculaciones".

 

El proceso afectará sólo a la antigua caja castellano y leonesa, Banco CEISS, ya que es la parte afectada por los requerimientos de la Comisión Europea. Va a afectar a plantilla y sucursales, que tendrán que someterse a un ajuste, y a las participaciones de la entidad de empresas. El objetivo es que se centre en su territorio y que salga de algunas inversiones que no corresponden con su actividad prioritaria.

 

Banco Ceiss ha recalcado que inicia este proceso "con la mayor voluntad de diálogo con los representantes de los trabajadores" y "el máximo respeto" a los profesionales de la entidad, con el fin de alcanzar "la solución más adecuada para todas las partes".

 

Por su parte, el responsable sindical de UGT en España-Duero, Tomás Alfredo de la Vega, ha afirmado que estas "desvinculaciones" afectarían únicamente a esta sección y no al conjunto del Grupo Unicaja. De la Vega ha asegurado que la convocatoria de esta reunión no le ha pillado por "sorpresa" ante la evolución actual del sector y tras el anuncio de reestructuración anunciado por el Banco Santander.

 

 

PLANTILLA, OFICINAS, PARTICIPACIONES

 

Fuentes de la entidad, perteneciente al Grupo Unicaja, han informado de que esta medida es consecuencia tanto de los requerimientos de la Comisión Europea, como del contexto económico en que se encuentra el sector financiero, que hacen necesarias medidas adicionales de eficiencia.

 

El ajuste que ahora plantea Banco CEISS forma parte de los requerimientos impuestos por la Comisión Europea dentro de su plan de reestructuración para 2016, que incluían, entre otros, aspectos como la focalización de la red de oficinas en sus territorios de origen (Castilla y León, Madrid y Cáceres), venta ordenada de participaciones empresariales y reducción de plantilla. Ese plan es el que permitió en última instancia que la entidad pudiera ser vendida al grupo Unicaja.

 

La entidad continúa así con la reorganización de su negocio para garantizar la competitividad y reforzar su liderazgo en sus territorios de referencia. Las mismas fuentes consideran que este proceso permitirá al Banco "afianzar sus niveles de eficiencia y alcanzar la senda de la rentabilidad sostenible, necesaria para seguir mejorando la calidad del servicio".

 

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