España 'barre' a Francia y se gana el derecho de luchar por una medalla

El equipo de Sergio Scariolo se cuela en las semifinales de los Juegos de Río después de humillar a Francia (92-67) con gran acierto en el tiro exterior, Mirotic en estado de gracia y un Willy que se hizo grande bajo los aros.

La selección española masculina de baloncesto peleará por la cuarta medalla olímpica de su historia después de aniquilar este miércoles a Francia en el cruce de cuartos de final (92-67), una formidable labor colectiva en defensa rematada en ataque con los puntos de Nikola Mirotic (23) y Willy Herangómez (18), todo bajo la inteligente supervisión de Pau Gasol.

 

La vigente subcampeona olímpica sigue calcando su guión predilecto en los grandes torneos: un inicio dubitativo seguido de una reacción fulgurante, en esta ocasión para encadenar palizas ante Lituania, Argentina y Francia por una media de 31 puntos de diferencia; gigante en el momento de la verdad y a punto para medirse con Estados Unidos, siempre que Argentina no dé la campanada esta noche (23.45 hora española).

 

Esta vez tan solo anotó 5 puntos, muy lejos de los 40 con los que destrozó a Francia en el último Eurobasket, pero ni falta que le hizo a Pau Gasol para ser determinante un día más. La defensa gala se obsesionó con que no se repitiese aquella faena y el gran beneficiado fue Mirotic, letal desde el perímetro (5/8 en triples) y también cuando penetró la zona aprovechando los huecos abiertos por su compañero.

 

La salida de pista de Pau Gasol, un momento clásico de incertidumbre en las prestaciones del equipo, no tuvo esta vez mayor incidencia gracias a la estupenda actuación de Willy Hernangómez, que completó su mejor partido con la selección y demostró que el futuro del juego interior español está asegurado.

 

El nuevo pívot de New York Knicks echaba sal sobre la herida bajo los aros y Mirotic seguía disfrutando como un chaval en el perímetro. Su tercer triple ponía la máxima renta (33-22, min.16) y el cuarto la mantenía (39-28). Pasados 18 minutos Gasol anotaba su primera canasta y para entonces ya se había confirmado como el máximo taponador y segundo máximo reboteador en la historia de los Juegos.

 

El nuevo pívot de New York Knicks echaba sal sobre la herida bajo los aros y Mirotic seguía disfrutando como un chaval en el perímetro. Su tercer triple ponía la máxima renta (33-22, min.16) y el cuarto la mantenía (39-28). Pasados 18 minutos Gasol anotaba su primera canasta y para entonces ya se había confirmado como el máximo taponador y segundo máximo reboteador en la historia de los Juegos.

 

El partido ya estaba sentenciado antes del último cuarto (69-49), pero España no se permitió ni una sonrisa, ni una leve relajación, siguió apretando los dientes y acabó manoseando a un cadáver (81-51, min.34). De hecho, el leve arranque de orgullo de Francia provocó que Scariolo pidiera tiempo muerto para leer la cartilla a sus jugadores en una muestra de ferocidad competitiva.

 

De esta forma, España cerró el partido soñado, con sus doce jugadores anotando y ninguno de ellos jugando más de 27 minutos. Hipermotivados y descansados. Así llegarán los jugadores españoles a un duelo donde, con permiso de Argentina, aspiran al único hito que les queda pendiente en esta década gloriosa: batir a Estados Unidos.