"Era un hombre raro, nunca hablaba con nadie; pero de ahí a que fuera terrorista..."

Habla un vecino del presunto terrorista islamista detenido esta madrugada por la Policía Nacional en un piso en la calle Araca Real, 35.

“Era un hombre raro. No hablaba con nadie, ni si quiera saludaba”. Son las palabras de un vecino de Arca Real 35, donde esta madrugada se ha detenido a un presunto terrorista preparado para unirse al Estado Islámico. “Yo vivo en el tercero y no me he enterado de nada”, dice un hombre de mediana edad que no ha sentido a los Policías cómo han entrado a la vivienda del presunto terrorista para su detención.

 

“Me cuentan otros vecinos que sí han oído el jaleo y han visto a la policía con ametralladoras. Sus hijos se han asustado bastante”, sigue relatando el propietario de un piso en la planta tercera del número 35 de Arca Real. “Era un chico de unos 30 años o quizá un poco más. Llevaba pocos meses viviendo aquí”, dice este vecino que prefiere ocultar su identidad, al tiempo de reiterar que “no hablaba nada”.

 

“El viernes me lo crucé en el portal y no dijo ni hola”, asegura gesticulando con las manos. Relata este vecino que hace unos días, aparcó un monovolumen verde a la puerta del bloque de viviendas y otro hombre extrajo grandes bolsas que fueron introducidas en el piso. “Tenía aspecto de árabe, creo que era marroquí”, explica con todo lujo de detalles.

 

¿Nunca sospecharon nada? “Nunca. Era raro y no hablaba, pero de ahí a que fuera un terrorista…” Asegura que el hombre, de “mediana estatura y pelo rizado”, vestía “normal” y nunca tuvo problemas con el resto de vecinos. En plena conversación a las puertas del bloque de viviendas, una señora se para. “¿Qué ha pasado?”. Cuando le relatan los hechos se persigna rápidamente varias veces. “Dios mío si mi madre vive aquí a lado”. “De la que nos hemos librado”, asegura.

 

Otro de los vecinos, en un bar cercano, tampoco da muchos más detalles. “Ha debido ser a las cuatro de la mañana o así, menudo despliegue de policías”, recuerda, antes de añadir despectivamente: “vaya gentuza, si es que…” y deja colgando la frase. En la televisión del establecimiento, en el canal 24 horas, vuelven a repetir la noticia. El barrio de las Delicias vuelve, poco a poco, a la normalidad después de que la detención de presunto islamista haya irrumpido en la rutina de los vallisoletanos.

 

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