¡Era el Príncipe!

El Príncipe Felipe ha dado un corto paseo a pie por el centro de Madrid con motivo del Día de la Banderita de Cruz Roja, que supone la mayor fuente de ingresos de la organización para sus proyectos solidarios. Como viene siendo tradición, la Reina, la Infanta Elena y la Princesa de Asturias han presidido tres mesas de cuestación.

El Heredero de la Corona ha participado en esta iniciativa solidaria visitando las tres mesas de cuestación presididas por su madre, hermana y esposa, y dejando un donativo en cada una de ellas.

Don Felipe se ha dirigido en primer lugar a la mesa presidida por la Reina frente al Congreso de los Diputados, y su madre le ha obsequiado con dos globos y unos caramelos.

Por la misma mesa habían pasado minutos antes a dejar su donativo y saludar a Doña Sofía representantes de diversas asociaciones, colegios de Madrid y varios diputados, como los parlamentarios del PP Rafael Hernando y Guillermo Mariscal, a los que se ha visto dar sendos donativos de 50 y 10 euros, respectivamente.

La anécdota de la jornada la ha protagonizado la vicepresidenta del Congreso Celia Villalobos, que ha tropezado y se ha caído de culo sobre un bolardo cuando estaba saludando a Doña Sofía a su llegada a la Carrera de San Jerónimo.

Desde la Carrera de San Jerónimo, Don Felipe ha caminado unos pasos hasta la plaza de las Cortes, donde se ha subido a su vehículo en dirección a la Puerta del Sol, donde la Infanta Elena presidía otra de las mesas y varios periodistas despedidos de Telemadrid protestaban frente a la sede del Gobierno de la Comunidad.

Desde la Puerta del Sol, el Príncipe ha decidido caminar hasta la Plaza de la Provincia para dejar un donativo en la mesa presidida por la Princesa de Asturias, frente a la sede histórica del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Es en ese trayecto --algo más corto que en años anteriores, cuando el Príncipe también paseaba desde el Congreso a la Puerta del Sol-- cuando Don Felipe ha sorprendido a los viandantes que se han cruzado con él.

"¡Era el Príncipe!", comentaba una señora a su amiga al paso del Heredero. La mayoría de los ciudadanos que se ha cruzado con Don Felipe ha reaccionado con asombro y volviendo la cabeza hacia atrás, queriendo cerciorarse de que era el Príncipe el que acababa de pasar ante ellos.

Otros le han estrechado la mano y alguno se ha atrevido a pedirle que se dejara fotografiar con él, como un joven de Benicarló de visita de turismo en Madrid, que ha parado al Príncipe para que la amiga que le acompañaba pudiera tomar una instantánea con el teléfono móvil.

"Felipe, ¿qué pasa? Que tengas un buen día, campeón", le espetó otro hombre a la salida de un bar.

De camino a la Plaza de la Provincia, uno de los periodistas despedidos en el ERE de Telemadrid preguntó varias veces sin éxito a Don Felipe qué opinaba acerca de esos despidos, con el fin de incluir las declaraciones del Príncipe en un documental en el que está trabajando.

Tras dejar su donativo en la Mesa presidida por Doña Letizia, el Príncipe ha sido recibido a las puertas del Ministerio de Exteriores por el titular del departamento, José Manuel García-Margallo, con el que ha charlado unos instantes.