EQUO rechaza el uso masivo de veneno en el cereal de Castilla y León

Topillos en un campo de cultivo.

Para Equo, "la Junta de Castilla y León, ignorando la petición de la mayoría de investigadores, conservacionistas y agricultores, pretende continuar con su errónea estrategia de control del topillo campestre con el uso de veneno".

El topillo campesino sufre ciclos de expansión que se repiten cada cinco años aproximadamente. Los últimos ocurrieron entre  2006 y 2009. Según informa EQUO, durante este periodo la Junta de Castilla y León diseñó una campaña de distribución de veneno impregnado en cereal que pretendía acabar con la mal denominada “plaga”.


En las ultimas semanas algunas zonas cerealistas de Ávila, Palencia, Segovia o Valladolid vuelven a reclamar esta medida como la única capaz de parar una nueva supuesta “invasión” de topillos.


EQUO rechaza categóricamente esta medida por varios motivos:


La anterior campaña no consiguió acabar con la plaga de topillos, que se colapsó por sí sola, como ocurre de forma natural.


Lo que sí quedó demostrado, tras los análisis toxicológicos fue la muerte de otras especies, afectando gravemente al entorno.


La distribución de veneno sólo es efectiva de forma puntual y muy localizada, por tanto nunca puede ser la única y tardía estrategia de control de la especie.


Para esta organización, existen alternativas que funcionan a corto y medio plazo, que han demostrado su eficacia y que son completamente acordes con nuestro entorno. Entre ellas cabe destacar la instalación de cajas nido que favorezcan la presencia de predadores naturales, como cernícalos y lechuzas.


Por estos argumento, EQUO ha elevado una serie de preguntas dirigidas al Gobierno en el Congreso de los diputados, a través del diputado de Compromís-EQUO Joan Baldoví. Las últimas noticias apuntan a una reunión de un “Consejo Científico” que asesore a la Junta sobre los pasos a seguir.


Rosalba Fonteriz, Co-portavoz de EQUO Castilla y León afirma que “nuevamente la Junta ignora el consejo y las evidencias científicas publicadas, y lo que es más grave, la opinión de diversas asociaciones de agricultores. Exigimos la retirada inmediata de esta medida y la promoción de métodos alternativos”.