Enrique Ujaldón: "Partidos como Podemos tienen de positivo que sirven de aguijón a los tradicionales"

Enrique Ujaldón y Rafael Herrera, antes de la celebración del curso ‘El dolor del mundo. Una mirada filosófica’.

El doctor en filosofía y director general de la Consejería de Cultura de Murcia ha asegurado que el surgimiento de este tipo de partidos, que consiguió un destacado apoyo en España en las últimas Elecciones Europeas, han tardado en llegar a nuestro país y que no tiene por qué ser necesariamente positivos.

La sede de la UNED en Ávila ha sido testigo dentro de su 25 Edición de sus Cursos de Verano de la conferencia ‘El dolor del mundo. Una mirada filosófica’, que ha corrido a cargo del doctor en Filosofía, Enrique Ujaldón, quien ha asegurado que "partidos como Podemos tienen de positivo que sirven de aguijón a los tradicionales".

 

Ujaldón, que también ostenta el cargo de director general de la Consejería de Cultura de Murcia, ha destacado que la protesta de base que ha ayudado a ascender a partidos como Podemos, en España, o al de Le Pen, en Francia, es una respuesta “natural” a situaciones de crisis y descontento que viven las sociedades.

 

En España, según Ujaldón, “han tardado” en surgir “fenómenos de este tipo”, que han nacido, dependiendo de la tradición histórica de cada país, cuando las instituciones “parecen no funcionar”.

 

A su juicio, eso no quiere decir que estos movimientos sean “necesariamente positivos”, pues las instituciones basadas sobre la democracia “siguen siendo las mejores que tenemos” y “cualquier medida, tanto por la extrema derecha como por la extrema izquierda, que ponga eso en riesgo supone un juego muy peligroso”, porque “no sabemos a qué mundo nos va a conducir”.

 

“Quizá” el elemento “más positivo” de este tipo de partidos, en su opinión, es que sirven, como decíamos, de “aguijón” a formaciones “más centradas” para realizar reformas a las que habitualmente tendrían “miedo”, porque, “de no hacerlo, les pueden desplazar”.

 

“Con cierto temor, ante posiciones tan extremas apoyadas por ciertos sectores sociales, sí sirven de dinamizador, pueden ser positivas”, ha afirmado el doctor en Filosofía.

 

EL DOLOR EN EL MUNDO

 

Este ha sido uno de los aspectos abordados en el curso, que ha tratado la forma de trasladar la filosofía a la sociedad y “hacerla útil” a la hora de construir una sociedad civil “más responsable y crítica”, también ante situaciones como la crisis y que ha provocado un dolor que ha llevado a las personas a “sentir que están peor”, no sólo desde el punto de vista económico.