Enero dejó 705 parados más en la provincia de Ávila

El mes de enero dejó 705 parados más en la provincia de Ávila, que alcanza el número de 19.194 con un incremento del 2,81% en el último mes y un aumento del 11.94% durante 2012. Desde la Confederación Abulense de Empresarios solicitan medidas que favorezcan la actividad empresarial y la reactivación de la economía

El paro subió en la provincia de Ávila en 705 personas durante el mes de enero, un 3,81 % respecto al mes anterior, situándose la cifra total de desempleo en 19.194. Esto significa que en un año el paro ha subido en Ávila un 11,94 % o, lo que es lo mismo, 2.044 personas se han quedado sin empleo. Según ha valorado la Confederación Abulense de Empresarios, estos datos "no son de extrañar porque durante el 2012, salvo en los meses de junio, agosto y diciembre en los que bajó el paro, el resto ha seguido subiendo".

 

Siguiendo la tendencia de los últimos meses, el sector de los servicios ha tomado el relevo al de la construcción y es en la actualidad el que más desempleo acumula: 10.164 personas. Le siguen el de la construcción (4.204), el colectivo de sin empleo anterior (2.055), el de la agricultura (1.402) y el de la industria (1.369).

 

Respecto a la edad las estadísticas muestran que de las 19.194 personas que están en el paro en Ávila, 16.950 son mayores de 25 años.

 

Igualmente ha subido el desempleo en enero tanto en la región como en el resto del país. En Castilla y León el paro se ha incrementado en el último mes 8.618 personas, un 3,63 %, por lo que la cifra total alcanza las 245.877 personas. En el conjunto del país, el incremento ha sido de 132.055 personas, un 2,72 % más respecto al mes anterior, lo que supone que el paro en España afecta a 4.980.778 personas.

 

Desde CONFAE señalan que "no hacen falta más evidencias para concluir que, desafortunadamente, el paro sigue siendo el principal problema de nuestra provincia, nuestra región y de nuestro país. Por eso, es fundamental que se lleven a cabo medidas que favorezcan la actividad empresarial y la reactivación de nuestra economía". Desde la organización empresarial insisten en que las empresas son las únicas que pueden crear empleo "y para ello necesitan desarrollar su actividad en un marco adecuado que les aporte valor y competitividad. Sin las empresas, difícilmente podrán mejorar los datos de empleo".

Apuntan que "el continuo deterioro del crédito en España contribuye poco a ello", tal como señala el informe del Banco Central Europeo sobre la evolución del crédito en Europa.

 

De la lectura de las cifras a nivel europeo desveladas por el BCE se extrae que, aunque en el último mes del año el crédito en los países centroeuropeos ha descendido en 8.812 millones, en el caso de España la cifra es peor, 22.383 millones.

 

Según el BCE, La mejora en las condiciones de financiación de la banca y la caída de la prima de riesgo deberían facilitar el proceso de estabilización del crédito. El Estado tendría que reforzar la capacidad del ICO para facilitar el crédito al tejido empresarial. CONFAE señala que a su vez se debería plantear la posibilidad de aplicar programas concretos como ha hecho el Reino Unido con el plan Financiación por Crédito, por el cual el Estado facilita las condiciones de financiación de la banca a cambio de que destinen un porcentaje de sus recursos a la concesión de crédito a pymes.

 

A este respecto se ha referido e vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de asuntos económicos, Olli Rehn, al certificar que en nuestro país el crédito es excesivamente restrictivo y a un precio elevado, lo que hace que sea de escasa disponibilidad.

 

El crédito bancario al sector privado viene cayendo en España desde mediados de 2009, con una reducción cercana al 10% equivalente al 17% del PIB.

 

Las condiciones en el acceso a la financiación bancaria se han endurecido durante la crisis, situación que es especialmente grave en España, teniendo en cuenta que las Pymes, que representan el 99,9% de las empresas y el 75% del empleo, son altamente dependientes de la financiación bancaria.

 

Según los datos que publica el BCE, de los cuatro países grandes de la eurozona (Alemania, Francia, Italia y España), son las Pymes españolas las que están sufriendo con más intensidad la restricción de crédito bancario. Es más, para el 37,5% de las Pymes españolas la disponibilidad se ha reducido aún más en los últimos seis meses.

 

En España, la percepción mayoritaria de empeoramiento en la disponibilidad de financiación también es generalizada en las grandes empresas. Sólo existe una diferencia de un punto porcentual entre el porcentaje de empresas grandes y Pymes que declaran un deterioro en la disponibilidad de crédito.

 

En relación al resto de países de la eurozona, son las Pymes españolas las que perciben que los bancos están menos dispuestos a dar crédito (en concreto, el 56,7% perciben una menor predisposición), siendo la percepción incluso más negativa que en Grecia (49%), Portugal (45%) e Irlanda (38%). Además, esa percepción de empeoramiento es generalizada en todas las empresas con independencia de su tamaño, siendo el valor de las Pymes españolas idéntico al de las grandes empresas. Dentro de las Pymes, son las microempresas (menos de 10 trabajadores) las que perciben el mayor deterioro (59%).

 

Respecto al tipo de interés de la financiación, la diferencia entre el porcentaje de Pymes españolas que declara que el tipo ha subido y el que declara que ha caído es de 71 puntos porcentuales (solo el 4,6% declara una reducción de tipos, mientras que el 75,8% declara lo contrario), casi el triple en relación a la media de la euro área.

 

En caso de los costes de la financiación distintos del tipo de interés (como las comisiones bancarias), en España el 80% de las Pymes declara que se ha producido un aumento, 25 puntos porcentuales por encima de la media europea. De los once países de la eurozona, son las Pymes españolas las que más han visto crecer los costes financieros distintos al tipo de interés.

 

Las Pymes españolas sufren en mucha mayor medida la situación de racionamiento de crédito ya que, frente al 12% de empresas que opinan que el volumen de financiación ha aumentado, un 42% opina justo lo contrario, siendo el porcentaje neto de respuestas (-30%) casi cuatro veces superior a la media de las Pymes europeas. También en España es, en 2012, cuando la situación de racionamiento de crédito alcanza su máximo valor, incluso superior a la que tuvo lugar en 2009. Es de destacar que en España las dificultades para obtener la cantidad de financiación deseada se han intensificado enormemente en 2012 respecto a 2011.

 

También las Pymes españolas tienen más dificultades en el acceso a la financiación bancaria en lo que a la exigencia de elevadas garantías se refiere.

 

Resume CONFAE que "la información que publica el BCE sobre el acceso de las Pymes a la financiación externa muestra con crudeza las restricciones que están sufriendo las empresas españolas".