Encuentran el gen que para bien y para mal magnifica las emociones

Emoción, Risa

Las personas con un cierto tipo de gen resultan más profundamente afectadas por sus experiencias de la vida, según revela un nuevo estudio. 

Los hallazgos desafían el pensamiento tradicional sobre la depresión, al mostrar que lo que podría considerarse como un gen de riesgo para la depresión en un contexto, en otro puede ser beneficioso.

 

Investigadores de la Universidad de Melbourne, en Australia, estaban interesados en saber por qué algunos, pero no todos los adultos, que han sufrido abuso sexual o físico cuando eran niños llegan a desarrollar depresión a largo plazo.

 

La investigación, publicada en 'British Journal of Psychiatry Open', se centró en un gen particular, conocido como SERT, que transporta el químico regulador del estado de ánimo, la serotonina. Cada persona tiene uno de los tres tipos de genes SERT: largo-largo (l/l), corto-largo (s/l) o corto-corto (s/s).

 

El equipo de investigadores analizó el ADN de 333 personas de mediana edad con ancestros del norte y oeste de Europa y registró sus síntomas depresivos cada año durante un periodo de cinco años.

 

Los individuos con el genotipo s/s (23 por ciento) que habían experimentado abuso sexual o físico cuando eran niños eran más propensos a sufrir síntomas depresivos severos en la mediana edad, mientras los individuos con este mismo genotipo pero sin antecedentes de abuso eran más felices que el resto de la población.

 

Los investigadores, de los departamentos de Psiquiatría y Medicina General de la Universidad de Melbourne, dicen que los hallazgos desafían el pensamiento tradicional sobre la depresión. En el futuro, el gen puede ser una señal de susceptibilidad de una persona a la depresión, sobre todo si tiene un historial de abuso, y puede ayudar a los médicos a identificar a pacientes que necesitan ayuda adicional para recuperarse de la depresión.

 

El investigador principal, el doctor Chad Bousman, afirma que aunque la relación entre el gen SERT y la depresión se ha estudiado antes, nunca se ha examinado en el tiempo. El seguimiento de esta relación durante más de cinco años proporciona información detallada sobre los cambios en los síntomas depresivos a lo largo del tiempo. Bousman cree que esto podría ofrecer esperanza a las personas que sufren de depresión clínica. "Nuestros resultados sugieren que algunas personas tienen una composición genética que las hace más susceptibles a los ambientes negativos, pero si están en un ambiente con apoyo, estas mismas personas tienen probabilidades de prosperar", afirma Bousman.

 

A su juicio, se trata de una buena noticia para las personas que sufren de depresión y los profesionales de la salud que las tratan. "Usted no puede cambiar su genotipo o volver atrás y cambiar su infancia, pero puede tomar medidas para modificar su entorno actual. También significa que no es tan sencillo como decirle a una persona que, debido a que tienen un gen de riesgo, está condenado. Esta investigación está demostrando que no es así", detalla.

 

"Los genes de una persona por sí solos no son suficientes para determinar cómo podrían experimentar depresión. Esta investigación revela que lo que puede ser considerado como un gen de riesgo en un contexto, en realidad puede ser beneficioso en otro. Así que esto se opone directamente a la noción de determinismo genético, la idea de que los genes definen el destino", añade Bousman.