¿En qué consiste una Visita Ad Limina al Santo Padre?

Foto: Diócesis de Ávila

El Obispo de Ávila ya ha partido hacia Roma para participar desde el lunes en la Visita Ad Limina que realizarán los Obispos españoles al Santo Padre. Jesús García Burillo ha realizado un escrito explicando precisamente en qué consiste ésta.

¿Cómo se desarrolla la Visita Ad Limina?

 

Queridos abulenses:


Continuando con nuestra reflexión sobre la Visita ad limina, deseo informaros, en esta tercera carta, sobre cómo se desarrolla. Los actos fundamentales de la Visita son tres: uno: la peregrinación a la tumba de los Apóstoles; dos: el encuentro personal con el Santo Padre; tres: los encuentros con los Dicasterios u organismos de la Curia Romana.


La peregrinación a la tumba de los Apóstoles constituye un momento litúrgico y es un momento muy especial dentro de la Visita por el que se consolida, por lazos espirituales, la comunión eclesial, la comunión de los Apóstoles con los Obispos, sus sucesores, la comunión entre los Obispos mismos y el sucesor de Pedro. Este momento litúrgico se realiza en las Basílicas de San Pedro, Ciudad del Vaticano, y San Pablo, fuera de las murallas romanas. Allí, en el corazón de la Iglesia, cada obispo en singular y todos en común confiesan su fe en la Iglesia Santa, Católica, Apostólica y Romana.


El encuentro de cada Obispo con el Santo Padre se realiza en el día y hora que señale la Prefectura de la Casa Pontificia. Se trata de un coloquio personal en el cual, el Obispo, expone sintéticamente la vida de la Diócesis, su funcionamiento, las dificultades, cómo se está llevando la evangelización, también la relación de la Diócesis con las instituciones civiles y de otras religiones; y también, el Obispo puede responder a las preguntas que el Papa le realice. Es una entrevista necesariamente breve, que no suele superar los quince minutos. Al entrevistarse oficialmente con el Romano Pontífice, el Obispo manifiesta su profunda relación con aquella persona que ha sido llamada a ejercer el primado, como Cabeza visible de la Iglesia. Es una relación de comunión jerárquica afectiva y efectiva.


La visita de los Obispos a los distintos Dicasterios de la Curia Romana es también significativa, debido a la íntima unión entre el Papa y los organismos curiales, que son los instrumentos ordinarios del ejercicio del ministerio petrino. Se les llama “congregaciones” y “consejos pontificios”, y se ocupan de la Doctrina de la Fe, de las Iglesias orientales, del Culto divino, de las Causas de los Santos, de los Obispos, de los Sacerdotes, de la Vida consagrada, de los Laicos, de la Educación católica, de la Familia, etc… En estos encuentros, el Obispo expone sus asuntos y problemas, pide informaciones, da explicaciones y responde a eventuales preguntas. Todo esto en espíritu de comunión en la verdad y la caridad. Por su parte, los Responsables de los Dicasterios pueden informar, aconsejar, orientar y guiar en las soluciones de casos y problemas particulares desde la experiencia y la tradición canónica.


En definitiva, la Visita ad limina es para el Obispo y la Diócesis a la que representa una gracia extraordinaria, un estímulo en el camino de la evangelización y de la misión. El Señor dijo a Pedro: «confirma a tus hermanos» (Lc 22, 32), y eso es lo que el Santo Padre hace con los obispos en esta Visita. La Visita es una oportunidad de reavivar


nuestra comunión con la Iglesia universal y también entre nosotros, la Iglesia local, de
sentirnos confirmados en la fe por el Sucesor de Pedro y por los sucesores de los
Apóstoles, de reanimar el camino de la Evangelización especialmente en este nuevo
curso, preparación del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, en que nos
proponemos realizar una misión diocesana.


Os saludo a todos con afecto y me encomiendo a vuestra oración.

 

Jesús García Burillo
Obispo de Ávila