Elgorriaga llega a un principio de acuerdo con una empresa catalana y la Junta dispone ya de otra oferta en firme de Garcinuez

Foto de archivo de una concentración de los trabajadores de Elgorriaga a las puertas de la galletera.

Este lunes, 7 de septiembre, concluye el ultimátum de la Junta de Castilla y León para que los propietarios de Elgorriaga, Luis Presa y Mercedes Morán, presenten una oferta en firme de las empresas interesadas y todo apunta a que la empresa catalana Gaher será finalmente la empresa elegida. Pero desde el sábado, la Junta de Castilla y León ya dispone de una oferta en firme realizada a los administradores por parte de la empresa de Peñaranda Garcinuez.

Hoy finaliza el ultimátum de la Junta de Castilla y León a los dueños de la galletera, Luis Presa y Mercedes Morán, para que presenten una oferta en firme de las empresas interesadas en invertir en Elgorriaga. En principio, ocho empresas han sido las que han mostrado su disposición por hacerse con la galletera, pero la empresa catalana Gaher parece haber tomado la delantera para quedarse con la mayoría de las acciones de la fábrica, el 60 por cierto. De hecho, según Petri Palomo, presidenta del Comité de Empresa de Elgorriaga, "este preacuerdo se ha llevado a la Junta, que será finalmente la que decida si acepta la compra". 

 

Una delantera por parte de la dirección, que no de la empresa catalana, pues ha sido la empresa de Peñaranda, Garcinuez, la que este pasado sábado presentó una oferta en firme a los administradores de Elgorriaga y está en manos de la Junta de Castilla y León.

 

Cabe recordar que el trasvase de la galletera abulense es un requisito imprescindible para que la adminsitración regional pueda plantearse el estudio de la refinanciación de Elgorriaga. 

 

La Consejería de Agricultura y Ganadería ha marcado como objetivo en este proceso el mantenimiento del empleo en Elgorriaga, la viabilidad de la empresa, así como que la planta se mantenga en nuestra ciudad, la asunción de cien por cien de la deuda y una inyección de un capital mínimo de 500.000 euros, y todo apunta a que esta empresa catalana cumple estos requisitos.  

 

Según ha podido saber este periódico, existe malestar entre algunos trabajadores de la galletera, puesto que han tenido conocimiento de que la empresa invierte en patrocinio de eventos mientras que se deben nóminas.