El Zaragoza juega con fuego y se quema: a la tercera baja a Segunda

En 2013 encadenó una racha de 15 encuentros sin ganar, que a la postre les condenarían a pasarlo mal.

El Real Zaragoza descendió a la Segunda División tras su derrota ante el Atlético de Madrid (1-3), en la última jornada de Liga, y regresó tres años después al fútbol de plata.

  

No siempre es posible salvar la temporada en 90 minutos. Esta debe ser una de las lecciones que aprendió el zaragocismo. Después de dos temporadas coqueteando con el descenso, los de Jiménez dijeron adiós tras no cumplir ninguno de sus objetivos: Ni ganó al Atlético, ni pinchó el Celta (aunque sí lo hizo el Deportivo).

  

El club aragonés ya tuvo que salvar los muebles en el último momento la temporada pasada. El equipo de Manolo Jiménez remó y remó para llegar a la orilla de la salvación, en palabras de su técnico. Finalmente consiguió levantar a un equipo desahuciado y logró la permanencia tras vencer al Getafe (0-2) en la última jornada. Pero en esta ocasión no tuvieron tanta suerte.

  

Durante toda la temporada el Zaragoza llevó una dinámica muy irregular. Tras un buen arranque en el que logró situarse noveno, inició una caída libre sin frenos hacia el pozo de Segunda. En 2013 encadenó una racha de 15 encuentros sin ganar, que a la postre les condenarían a pasarlo mal.

  

La última jornada, ante su público, tuvo tintes dramáticos cuando ninguna de las posibles combinaciones que debían darse para que se salvara se produjeron. El Celta ganó su partido y el Depor perdió y firmó su descenso. Finalmente los maños vuelven a Segunda después de tres temporadas en la élite del fútbol español. El próximo año acompañarán a Deportivo y Mallorca en la Liga Adelante.