El trigo, protagonista al aumentar la superficie sembrada en detrimento de cebada, avena y centeno

(Chema Díez)

La remolacha se ha convertido en el cultivo olvidado por los productores por su escasez de rentabilidad y contará con apenas 1.400 hectáreas sembradas en la provincia.

Los agricultores de la provincia de Salamanca mantendrán la superficie sembrada de cereales en la próxima campaña respecto al ejercicio 2012 - 2013; al menos eso es lo que se desprende de los datos facilitados por la consejería de Agricultura y Ganadería en su avance de superficies y producciones.

 

Así, y pese a que no se trata aún de datos oficiales, a fecha de octubre de 2013, los agricultores han sembrado un total de 163.000 hectáreas, cifra similar a la de la campaña pasada, pero con diferencias entre los cultivos si se confirman este avance de la Junta de Castilla y León.

 

Más en detalle, y según estos datos, el trigo es el gran beneficiado en esta campaña ya que ha aumentado en casi 7.000 el número de hectáreas sembradas, pasando de las 65.300 de la pasada campaña a las 72.000 de la actual.

 

También ganan peso el maíz (2.000 hectáreas más), la patata (300) o el girasol (2.500 más) debido a su mayor rentabilidad en origen en la actualidad.

 

CEBADA, AVENA, LA CRUZ; LA REMOLACHA SE DERRUMBA

 

En el lado opuesto se sitúan la cebada, la avena y el centeno que pierden entre los tres cultivos casi 10.000 hectáreas del total. Así, el primer cultivo cuenta con 4.000 menos, pasando de 50.115 a 46.000, por las 5.000 menos de la avena (17.300 a 12.500), que se lleva la peor parte, hasta las 800 hectáreas menos del centeno que se queda en 11.500 para la próxima campaña.

 

Por su parte, la remolacha es la gran perdedora de los últimos años, ya que la superficie sembrada del cultivo ha ido descendiendo cada campaña hasta quedar se en las apenas 1.400 hectáreas (2.000 la pasada campaña) cuando ha llegado a contar con incluso 5.000 hace ya varios años.

 

La falta de ayudas, la escasez de rentabilidad y el hecho de tener que llegar a rendimientos muy elevados para conseguir la rentabilidad hacen que los productores se decantes por otro tipo de cultivos.