El transporte escolar centra la nueva campaña de vigilancia de la DGT en la provincia de Ávila

En Ávila, durante la pasada campaña de inspecciones, se llevaron a cabo 66 controles y las denuncias fueron 26 (40,91% de los vehículos inspeccionados en la provincia).

En 2015 tuvo lugar la última campaña de control del transporte escolar. En la provincia de Ávila se llevaron a cabo 66 inspecciones, de las cuales 26 (el 44,91% ) se tradujeron en denuncias formuladas por la Guardia Civil. La actual campaña ha dado comienzo el lunes y acabará el viernes, día 2. Respecto a Ávila, no se han registrado accidentes desde los controles realizados en 2015.

 

En España, cada día, 230.000 alumnos utiliza el autobús escolar para ir al colegio y volver a casa, un medio de transporte seguro, tal y como muestran las cifras de siniestralidad vial (el año pasado no se produjo ninguna víctima mortal entre los usuarios de este tipo de vehículos) pero que debido a la vulnerabilidad de sus pasajeros y a las vías por las que se suele circular, en su mayoría carreteras convencionales, necesita de una especial vigilancia.

 

Por este motivo, los autocares dedicados al transporte de escolares serán objeto de vigilancia especial por parte de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, dentro de las campañas de seguridad vial que anualmente realiza la Dirección General de Tráfico para prevenir la accidentalidad en este tipo de transporte.

 

Las inspecciones que realizarán los agentes consisten en un primer control de carácter administrativo sobre las autorizaciones y documentos que deben tener dichos vehículos para la correcta prestación del servicio.

 

También verificarán que las condiciones técnicas y elementos de seguridad del vehículo son los que exige la normativa, así como los requisitos especiales que debe cumplir el propio conductor, como son el permiso de conducción, los tiempos de conducción y descanso.

 

Además, controlarán que los conductores circulan a la velocidad permitida y que no hacen uso del teléfono móvil u otros aparatos que supongan distracción ya que ambos factores, velocidad y distracción, son las principales causas de los accidentes en los que están implicados este tipo de vehículos.

 

También incrementarán los controles de alcohol y drogas entre los conductores. La semana pasada, fue identificada una conductora de un autobús escolar que transportaba niños de un centro escolar ubicado en Villaviciosa de Odón (Madrid) y que tras realizar las pruebas de detección de alcohol y drogas, dio positivo con 0,28 y 0,27 mg de alcohol por litro de aire espirado, casi el doble de lo permitido, estando limitada la tasa de alcohol para los conductores profesionales en 0,15 mg/litro.

 

Debido a la importancia que tiene el cinturón de seguridad en caso de accidente, se prestará especial atención al uso estos en aquellos autobuses escolares que los lleven instalados. Actualmente más del 60% de este tipo de vehículos equipan ya los cinturones de seguridad.

 

Según diversos estudios el uso de un sistema de seguridad en autobuses reduciría las lesiones mortales en un 90% en caso de choque frontal o vuelco, ya que correctamente abrochado evita la proyección del pasajero (adulto o niño) y reduce los impactos en el pecho, abdomen y piernas.

 

Desde octubre de 2007 se deniega la matriculación a cualquier autobús que no lleve instalados estos sistemas de retención. Como es habitual en este tipo de campañas, también se ha invitado a los municipios de más de 20.000 habitantes a sumarse a la misma, de modo que la vigilancia de este tipo de transporte sea tanto en zona urbana como en interurbana.

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