El Supremo ratifica la pena de 13 años par 'El Solitario' por el atraco a una oficina de Caja Rural en Toro en 2007

El Tribunal Supremo ha ratificado la condena de 13 años de prisión impuesta por la Audiencia de Zamora a Jaime Giménez Arbe, conocido como 'El Solitario', por el atraco perpetrado en mayo de 2007 en una sucursal de Caja Rural en la localidad zamorana de Toro, donde resultó en una pierna un empleado.

ZAMORA, 4 (EUROPA PRESS)



El fallo del Supremo, al que ha tenido acceso Europa Press, desestima el Recurso de Casación interpuesto por la defensa de Giménez Arbe contra la sentencia de la Audiencia de Zamora de abril de 2012, en la que se lo condenó por delitos de robo con violencia, lesiones y tenencia ilícita de armas.

Asimismo, se imponen a 'El Solitario' las costas procesales ocasionadas por dicho recurso.

En su sentencia de abril de 2012, el tribunal provincial condenó a 'El Solitario' a una pena de cinco años como autor de un delito de delito de robo con fuerza en las cosas, con la agravante de disfraz, así como a otros cinco años y medio por delito de lesiones y a dos años y medio más por tenencia ilícita de armas, y todo ello a pesar de que el condenado, durante el juicio, negó la autoría del atraco y aseguró que tan sólo conocía Toro "por los álbumes de geografía".

Aquel fallo incluyó la obligación del condenado de indemnizar a Luis A.M, el empleado de la entidad que resultó herido por arma de fuego en una pierna, con un total de 39.870 euros.

En el juicio, que tuvo lugar los días 13 y 14 de marzo, el acusado defendió su inocencia en el caso y afirmó conocer Toro "solo por los álbumes de geografía".

En aquel momento, la defensa solicitó la libre absolución, mientras que la Fiscalía pidió una pena de 12 años y seis meses de prisión; cinco por robo, cinco por lesiones y dos años y seis meses por tenencia ilícita de armas, el reembolso de los 6.950 euros a Caja Rural y los daños en la oficina, y para el trabajador herido 25.129 euros por lesiones y 5.148 por las secuelas.

Por su parte, la acusación particular solicitó una pena de seis años de cárcel, 33.122,66 euros por las lesiones sufridas por su cliente por un disparo en el muslo y 6.747,56 por las secuelas.