'El Solitario', de nuevo al banquillo por un atraco a un banco de Madrid

Jaime Giménez Arbe, conocido como 'El Solitario', será juzgado el próximo jueves en la Audiencia de Madrid por un atraco perpetrado el 7 de febrero de 2007 en una sucursal bancaria situada en la capital.
MADRID, 18 (EUROPA PRESS)



Se le enjuiciará en la Audiencia de Madrid por un delito de robo con violencia, otro de depósito de armas de guerra y municiones y un delito continuado de falsificación de documento público. La Fiscalía solicita para él una pena conjunta de quince años y nueve años de prisión por los tres delitos.

Según el fiscal, el procesado, el día 7 de febrero de 2007, sobre las 13:53 horas, accedió a una sucursal del Banco Popular en Madrid y, dirigiéndose a la zona de la caja, sacó de entre sus ropas una pistola, cuyas características se desconocen, y amenazó a los trabajadores con ella.

A continuación, introdujo el dinero que había en la caja en una bolsa, un total de 16.510 euros, y salió rápidamente del local. El Solitario llevaba puesto un bigote y perilla postiza de color negro, gorra de color beige, gafas de pasta, chaquetón tipo tres cuartos de color verde oscuro y una muleta, una indumentaria cuyo objetivo era el de ocultar su identidad.

El Solitario, que ha participado en numerosos robos desde 1993, fue detenido en la localidad portuguesa de Figueiras da Foz, el 23 de julio de 2007 por la comisión de otro asalto a otro banco. Los efectivos policiales, tras la pertinente autorización judicial, entraron en el domicilio del procesado en la madrileña localidad de Las Rozas así como en una nave que tenía a su nombre en Pinto (Madrid).

En las entradas y registros practicados en el domicilio y en la nave fueron intervenidas: una gorra tipo castizo, barbas postizas y dos muletas. También se decomisaron dos subfusiles, una pistola y un revolver además de abundante munición para estas armas de fuego que estaban en perfecto estado para su funcionamiento, si bien el procesado carecía de licencia alguna para la tenencia de armas.

Entre diverso material, supuestamente empleado para sus actos delictivos, los agentes encontraron también numerosas placas de matrícula de vehículos. Estas placas habían sido confeccionadas por él mismo de forma artesanal, sobre láminas metálicas y de plástico, imitando las características de homologación de las normas españolas, británicas y portuguesas, respectivamente.